Incidente eleva tensiones regionales y provoca advertencias sobre riesgo a instalaciones nucleares y la navegación.
Emiratos Árabes Unidos informó que un ataque con drones provocó un incendio fuera del perímetro interior de la central nuclear de Barakah, en la región de Al Dhafra: el Ministerio de Defensa dijo que tres drones ingresaron desde la frontera occidental, dos fueron interceptados y un tercero impactó un generador eléctrico, desatando un fuego que las autoridades controlaron sin registrar heridos ni alteraciones en los niveles de seguridad radiológica, y la Autoridad Federal de Regulación Nuclear aseguró que las unidades operan con normalidad.
El ataque motivó reproches internacionales y aumento de la tensión: el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, acusó a Irán ante el Consejo de Seguridad de haber cruzado “una línea roja” y de casi provocar una “catástrofe nuclear de gran magnitud”, mientras que el director del OIEA, Rafael Grossi, advirtió del riesgo “gravísimo” de acciones contra instalaciones nucleares; China, a través de su representante Fu Cong, expresó profunda preocupación y pidió un alto el fuego y la pronta reapertura del estrecho de Ormuz, y las autoridades emiratíes calificaron la ofensiva de “acto de agresión inaceptable” y defendieron su derecho a responder.
Lo inmediato será el curso de las negociaciones en el Consejo de Seguridad sobre una resolución estadounidense que busca defender la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, texto que Washington volvió a presentar y que sigue en negociación tras vetos previos de China y Rusia; al mismo tiempo el OIEA seguirá monitorizando la seguridad de la planta y queda pendiente si Abu Dabi hará valer su aviso de respuesta, pasos que marcarán si el incidente deriva en mayor escalada regional o en nuevas medidas diplomáticas.