Una mezcla de riesgos geopolíticos, presiones sobre la Fed, expectativas de recortes y la dinámica China‑EE.UU. empuja flujos hacia metales y afecta al dólar y al peso chileno
01En los primeros meses de 2026 los metales preciosos y las materias primas mostraron movimientos extremos: el oro marcó nuevos máximos históricos tras eventos políticos y presiones sobre la Reserva Federal; la plata registró subidas extraordinarias y una elevada volatilidad a finales de 2025; y el cobre volvió a rozar máximos históricos a comienzos de mayo, condicionando los tipos de cambio regionales.
02Oro: el metal refugio escaló hasta alrededor de US$ 4.600 la onza en enero de 2026 (picos de US$ 4.600 y cotizaciones moderadas en torno a US$ 4.591), tras combinarse la inquietud política y expectativas de política monetaria más flexible en EE. UU.; días antes llegó a cotizarse en US$ 4.487. Analistas e inversionistas han señalado que, si persisten las expectativas de recortes y la incertidumbre geopolítica, el oro podría seguir subiendo, con pronósticos de algunos bancos que lo ven incluso cerca de US$ 5.000 este año.
03Los factores concretos que impulsaron al oro incluyeron: el anuncio de una investigación penal contra el presidente de la Fed, Jerome Powell, que alimentó el riesgo político y la preocupación por la independencia monetaria; la tensión internacional ligada a posibles respuestas de EE. UU. en Irán; y episodios regionales como la captura de Nicolás Maduro, que aumentaron la demanda de activos de refugio y reforzaron la narrativa de mayor incertidumbre global.
04Plata: la plata vivió un 2025 extremadamente alcista y volátil. Los futuros llegaron a tocar un récord de US$ 80 la onza y en otra sesión cotizaron en torno a US$ 73,955 para entrega en marzo, acumulando subidas del orden del 150%‑153% en el año. El metal combina demanda como refugio con un componente fuertemente especulativo y una base minorista importante, además de un uso industrial amplio (electrónica, paneles solares, vehículos eléctricos), que ha amplificado las oscilaciones.
05Cobre y petróleo: a mediados de mayo de 2026 el cobre frenó su rally cerca de los US$ 6,7 la libra en COMEX, nivel que los analistas ven como una referencia técnica clave que podría actuar como resistencia o dar paso a una corrección. Al mismo tiempo, el petróleo (WTI y Brent) se mantuvo por sobre los US$ 100 el barril (por ejemplo WTI en ~US$ 101,95 y Brent en ~US$ 106,51), reflejando la sensibilidad de los mercados a la evolución de las tensiones en Medio Oriente y a la dinámica de la demanda global.
06Efecto sobre el tipo de cambio en Chile: la moderación en el rally del cobre permitió una recuperación parcial del peso chileno frente al dólar en la sesión del 14 de mayo, cuando el dólar revirtió la caída y cerró sobre $893,3. Analistas advierten que la evolución del cobre, la cumbre entre Trump y Xi Jinping y cualquier novedad sobre el conflicto entre EE. UU. e Irán serán los factores determinantes en las próximas sesiones para el USD/CLP.
07Vínculos entre geopolítica, política monetaria y flujos hacia metales: los movimientos recientes responden a una conjunción de factores: expectativas cada vez más dovish sobre la Fed (tras datos económicos débiles), ataques políticos a la independencia de la Fed y eventos geopolíticos (Venezuela, tensiones con Irán) que aumentan la demanda por refugios. Además, la reunión entre EE. UU. y China aportó señales que influyen sobre la demanda de materias primas —por ejemplo, declaraciones sobre no suministrar material militar a Irán y una posible mayor compra de crudo estadounidense—, lo que modera en parte la presión alcista en energía y metales.
08Perspectivas y riesgos: los analistas señalan que, mientras persistan las expectativas de recortes de tasas y la incertidumbre geopolítica, el oro y otros metales podrían mantener soporte alcista —incluso con pronósticos extremos como US$ 5.000 la onza en algunos bancos—, pero advierten sobre correcciones técnicas (especialmente en cobre y plata) si la demanda china se enfriara, si hay señales de normalización en Medio Oriente o si el dólar recupera fortaleza. En el corto plazo los mercados permanecerán muy sensibles a noticias políticas, datos económicos y la evolución de la cumbre EE. UU.‑China.
09En resumen: a mayo de 2026 la narrativa dominante es que la mezcla de presiones políticas sobre la Fed, episodios geopolíticos (Venezuela e Irán), y las señales entre EE. UU. y China han reconfigurado flujos hacia activos de refugio y materias primas; el oro y la plata han sido beneficiarios claros, mientras que el cobre y el petróleo siguen siendo determinantes para monedas regionales como el peso chileno y para la inflación global.