Reuniones con diputados republicanos, senadores y presidentes de partidos buscaron sellar unidad para impulsar el Plan de Reconstrucción, la agenda de seguridad y preparar la Cuenta Pública del 1 de junio; Squella e Irarrázaval acordaron coordinaciones periódicas.
01El Presidente José Antonio Kast convocó a sendos encuentros en el Palacio de Cerro Castillo —primero con la bancada de diputados del Partido Republicano y luego con senadores y presidentes de partidos oficialistas— con el objetivo de contener el ruido interno, recomponer coordinaciones políticas y proyectar una imagen de unidad frente a la tramitación legislativa clave que enfrenta su gobierno.
02La reunión con senadores y presidentes de partidos, realizada la noche del martes, se centró en los lineamientos del Plan (o Ley) de Reconstrucción Nacional y en los preparativos de la primera Cuenta Pública del Gobierno. En ese cónclave el subsecretario de Hacienda expuso la línea general del plan y participaron representantes de todo el arco oficialista —incluido Johannes Kaiser— quienes, según asistentes como los senadores Luciano Cruz‑Coke, Rojo Edwards e Iván Moreira, valoraron el liderazgo de Kast y la disposición a trabajar unidos para sacar adelante la reforma.
03El encuentro con los 31 diputados republicanos —una cita larga que superó las cuatro horas— buscó, además de abordar prioridades legislativas, recomponer la relación directa entre Kast y la bancada tras semanas de menor contacto. En esa reunión, donde no estuvo el timonel Arturo Squella, participaron ministros y subsecretarios republicanos; los diputados presentes manifestaron respaldo al Presidente y trasladaron inquietudes regionales y de coordinación de cara a la cuenta pública y al despliegue legislativo.
04El conflicto público entre Arturo Squella (timonel republicano) y Alejandro Irarrázaval (jefe del Segundo Piso) —que tuvo su momento de tensión en un comité político ampliado y derivó en críticas sobre coordinación y comunicación del Ejecutivo— fue abordado por la vía del distanciamiento controlado: tras conversaciones telefónicas hubo un deshielo y ambos acordaron mantener coordinaciones periódicas una vez que Irarrázaval regrese al país, buscando evitar nuevos episodios que debiliten la cohesión del partido y del oficialismo.
05En lo legislativo, la prioridad común es acelerar la tramitación del Plan de Reconstrucción Nacional y avanzar en temas de seguridad: la reforma enfrenta un trámite complejo en la Comisión de Hacienda, donde han ingresado más de 1.500 indicaciones desde la oposición, según reportes, y el oficialismo enfatizó la necesidad de unidad para obtener resultados rápidos en empleo y reactivación económica que puedan reflejarse tras la promulgación de la normativa.
06Las vocerías al término de las citas fueron breves y coordinadas: desde el gobierno se evitó profundizar en detalles y los dirigentes oficialistas subrayaron el ‘buen ambiente’, la lealtad y el espíritu de unidad. Fuentes señalan que uno de los objetivos fue neutralizar el espacio que el episodio interno podría haberle dado a Chile Vamos para presentarse como el principal sostén del Ejecutivo, y en cambio exhibir un bloque oficial alineado hacia la Cuenta Pública del 1 de junio.
07Balance y efecto esperado: las reuniones buscan marcar un punto de inflexión político para ordenar filas antes de semanas clave en el Congreso y para que el discurso del 1 de junio refleje ese alineamiento. El acuerdo de coordinaciones periódicas entre Squella e Irarrázaval y las señales públicas de unidad intentan reducir la desconfianza interna y acelerar la tramitación de la megarreforma, aunque fuentes reconocen que la consolidación permanente de esa cohesión dependerá de la gestión en los próximos días y de la capacidad de evitar nuevos errores comunicacionales.