Su muerte reaviva la disputa sobre indultos humanitarios y obliga al Gobierno a explicar la tramitación pendiente.
El exfiscal militar Óscar Alfonso Podlech, de 90 años, murió el viernes mientras cumplía su condena en la cárcel Santiago 1, en Colina, por el secuestro calificado de Jaime Eltit. La defensa, dirigida por el abogado y militante del Partido Nacional Libertario Maximiliano Murath, había pedido prisión domiciliaria y presentó luego una petición de indulto; a fines de abril la Corte de Apelaciones de Santiago rechazó la medida de sustitución, decisión que el Gobierno del presidente José Antonio Kast respaldó.
La muerte desató fuertes críticas desde el Partido Nacional Libertario: Murath afirmó que el Ministerio de Justicia demoró y no respondió con urgencia a la solicitud de indulto, mientras Johannes Kaiser calificó en X de “falta de coraje” la negativa del Ejecutivo; el secretario general Juan Antonio Urzúa dijo que el caso —un detenido de 90 años con múltiples enfermedades y sin conciencia de sí mismo— representa un daño al país y cuestionó la falta de medidas mínimas de dignidad para adultos mayores condenados.
Queda pendiente que el Ministerio de Justicia explique la tramitación del indulto y que el Gobierno precise su criterio sobre indultos humanitarios para reos de edad avanzada; la exigencia de respuestas y posibles recursos mantiene abierta la tensión política en torno a cómo el Ejecutivo manejará casos similares.