La votación sindical aprobó un pacto salarial que suspende 18 días de paro y reduce el riesgo de impacto global en chips.
Los trabajadores sindicalizados de Samsung Electronics aprobaron este miércoles un acuerdo salarial que suspendió una huelga masiva de 18 días convocada para iniciar el 21 de mayo y afectar hasta el 7 de junio. Más de 46.000 votos dieron luz verde al pacto, lo que despeja, por ahora, la amenaza de una paralización que habría involucrado a casi 50.000 empleados en fábricas clave de semiconductores. El conflicto había escalado tras semanas de negociaciones fallidas entre la empresa y su principal sindicato, en medio de advertencias públicas del Gobierno sobre el daño económico posible. El pacto incluye una bonificación especial para la división de semiconductores (DS) y será firmado formalmente tras la ratificación.
El acuerdo pone fin a un pulso que amenazaba no solo la producción de Samsung —jefe mundial en chips de memoria— sino también la oferta global de semiconductores cruciales para proyectos de inteligencia artificial. El Gobierno surcoreano intervino como mediador y advirtió sobre la posibilidad de usar poderes extraordinarios para evitar efectos económicos graves. Analistas y autoridades habían estimado pérdidas multimillonarias si el paro se concretaba, elevando la tensión política y empresarial en Seúl. La votación sindical deja ahora la atención en la implementación del pacto y en demandas pendientes de otros sindicatos del grupo.
El principal sindicato de Samsung había exigido la eliminación del tope a las primas y la reserva del 15% del beneficio operativo para bonos, una fórmula que atribuyeron a la necesidad de repartir ganancias históricas por el auge de la IA. El reclamo movilizó a decenas de miles de afiliados y escaló tras un precedente en SK hynix que mejoró condiciones y sirvió de comparación interna entre trabajadores. La amenaza de un paro colectivo se mantuvo pese a rondas de negociación que no lograron acercar posiciones iniciales.
“Estamos dispuestos a dialogar después del 7 de junio”— Choi Seung-ho
La dirección de Samsung ofreció un paquete alternativo que proponía destinar el 10% de las ganancias operativas a bonificaciones y un complemento especial, argumentando que la naturaleza cíclica del negocio de semiconductores limita compromisos permanentes. La empresa también obtuvo de un tribunal medidas cautelares que impusieron niveles mínimos de personal y prohibiciones sobre ocupaciones de instalaciones para proteger operaciones críticas. Esa posición empresarial fue uno de los factores de fricción en las últimas rondas de conversaciones.
El Gobierno surcoreano intensificó su papel como mediador y advirtió públicamente sobre medidas extraordinarias para evitar el paro, en un contexto donde las exportaciones y el empleo dependen en gran medida del sector. El ministro de Trabajo intervino directamente en las negociaciones y las autoridades valoraron opciones legales para limitar efectos en la economía nacional. La presión oficial se justificó por estimaciones que calculaban pérdidas multimillonarias si la huelga se materializaba.
Expertos advertían que una paralización en Samsung habría tensado aún más un mercado de memoria que ya lucha por abastecer la demanda de infraestructura de IA, con potencial para encarecer precios y retrasar inversiones en otros países. El precedente de SK hynix, que el año pasado acordó destinar un 10% del beneficio a incentivos, aumentó la presión comparativa sobre Samsung y alimentó la movilización. La conjunción de riesgos económicos y competencia industrial fue clave para empujar el diálogo hacia un acuerdo.
La votación sindical aprobó el pacto con un 73,7% de apoyo entre los habilitados para votar, y el texto prevé una bonificación especial para la división DS equivalente al 10,5% del desempeño empresarial, pagada en acciones y sin tope máximo, con vigencia hasta 2035. La delegación negociadora conjunta anunció que celebraría la firma del convenio poco después de la ratificación y que los detalles económicos se aplicarán conforme a lo pactado. Sin embargo, persisten tensiones con otro sindicato de la división DX que presentó recursos para impugnar aspectos del proceso.
“Les informamos que el acuerdo preliminar del convenio salarial de 2026 ha sido aprobado en la votación”— Delegación negociadora conjunta
Las fuentes variaron en la cuantía estimada del daño económico: algunos cálculos gubernamentales hablaron de hasta 100 billones de wones (unos US$66–67.000 millones), mientras que otros indicadores citados en reportes locales situaban las pérdidas en torno a 40 billones de wones (unos US$28.800 millones). Además, durante varios días hubo versiones contrapuestas sobre si la huelga comenzaría efectivamente el 21 de mayo antes de que las partes anunciaran el acuerdo y la votación.
El próximo hito será la firma formal del convenio y el inicio de la implementación de las bonificaciones en la división DS; al mismo tiempo, habrá que seguir la resolución de los recursos presentados por el sindicato de la división DX y la vigilancia gubernamental sobre el cumplimiento del acuerdo. Si surgen impugnaciones legales o fallas en la ejecución del pago en acciones, el conflicto podría reactivarse en semanas.