Iván Cepeda lidera las encuestas, mientras la derecha se divide entre De la Espriella y Paloma Valencia.
La primera vuelta presidencial en Colombia concentra la atención en tres aspirantes: Iván Cepeda (Pacto Histórico), Abelardo de la Espriella (derecha radical) y Paloma Valencia (Centro Democrático). Las encuestas previas al 31 de mayo dan ventaja a Cepeda pero prevén segunda vuelta por la dispersión del voto. De la Espriella se presenta como outsider de mano dura y estilo mediático; Valencia apuesta por una derecha institucional y moderada. La contienda se libra en un país con un Congreso fragmentado que condicionará cualquier gobierno entrante.
La importancia de la elección no solo radica en quién sucederá a Gustavo Petro, sino en la gobernabilidad que permitirá. El Pacto Histórico repitió y consolidó votos en las legislativas, pero no alcanzó mayorías absolutas; la nueva Asamblea seguirá fragmentada. Eso obliga al próximo presidente a negociar con bancadas diversas para avanzar reformas en seguridad, economía y la llamada “paz total”. La incapacidad de obtener mayorías dominantes marcó gran parte del mandato saliente y promete ser la primera prueba del sucesor.
Iván Cepeda llega a la votación como el aspirante con mayor intención de voto y el candidato del petrismo. Legislador desde 2010, construyó su carrera en la defensa de derechos humanos y la memoria de las víctimas del conflicto armado; su propuesta pivota sobre reforma agraria, ampliación del rol del Estado y continuidad de las políticas sociales de Petro. Cepeda suele evitar debates y presenta su elección como una disputa entre modelos históricos de poder. Si bien lidera las encuestas, los sondeos coinciden en que no superaría el 50% en primera vuelta.
Abelardo de la Espriella se presenta como outsider, combinando mano dura en seguridad y apelaciones religiosas con una estética de campaña hipermediática. Abogado y empresario, alcanzó visibilidad defendiendo casos polémicos y su comunicación usa redes y materiales con inteligencia artificial; su estilo emula a liderazgos regionales personalistas y de derecha dura. Promete lucha frontal contra la corrupción, mayor autoridad estatal y medidas de libre mercado, y se proyecta como el rival más probable de Cepeda en un balotaje. Su movimiento suma apoyos locales, aunque carece de bancada fuerte en el Congreso.
Paloma Valencia llega como la carta de la derecha institucional: ganó la consulta de la coalición y buscó moderar su discurso para sumar votos de centro. Su programa prioriza endurecer seguridad, fortalecer la Fuerza Pública, reducir el tamaño del Estado y bajar impuestos a empresas y patrimonios. Valencia escogió como compañero de fórmula a Juan Daniel Oviedo, con la intención de atraer electorado centrista y tecnocrático. En las encuestas aparece detrás de De la Espriella, pero suma apoyos entre bancadas del Congreso.
El contexto parlamentario complica cualquier proyecto de gobierno: el Pacto Histórico fue la fuerza más votada en las legislativas pero sin mayorías, mientras Centro Democrático y otras bancadas se mantienen relevantes. Esa fragmentación obliga a tránsito permanente por acuerdos y coaliciones para aprobar reformas pese a la agenda ambiciosa que plantee el ganador. “No importa quién gane, se enfrentará a un Congreso polarizado con difícil gobernabilidad”, advirtió el politólogo Alejandro Chala sobre la próxima legislatura.
“No importa quién gane, se enfrentará a un Congreso polarizado con difícil gobernabilidad”— Alejandro Chala
Analistas advierten que la contienda refleja una polarización que desplaza al centro: figuras como Sergio Fajardo y Claudia López quedan relegadas pero pueden jugar papel decisivo en segunda vuelta al ofrecer respaldo o negociación. Simón Doncel describe a Cepeda como un candidato que moviliza por narrativas históricas más que por gestión, y subraya la duda sobre su capacidad para ampliar electorado más allá de la base petrista. Los sectores moderados asoman más como piezas de gobernabilidad que como opciones de triunfo en primera vuelta.
“Su perfil es el de un ideólogo más que el de un administrador: habla en clave histórica, moviliza causas colectivas y construye su identidad política desde la memoria y la ‘justicia pendiente’”— Simón Doncel
Las encuestas coinciden en que Cepeda lidera pero difieren en magnitudes y en quién ocupará el segundo puesto: algunos sondeos ubican a De la Espriella claramente como rival, mientras otros acercan a Paloma Valencia. Esos desplazamientos entre estudios (Invamer, Guarumo-EcoAnalítica, Centro Nacional de Consultoría) complican pronósticos sobre alianzas y el mapa de la segunda vuelta.
La primera vuelta se celebra el 31 de mayo; si ningún candidato supera el 50% se activará el balotaje previsto para el 21 de junio. El foco ahora pasa a la capacidad de los contendores para articular acuerdos postelectorales y atraer a votantes del centro en las próximas tres semanas.