Cadem: la foto pública del gobierno de Kast en mayo
Encuestas muestran oscilaciones en la aprobación presidencial, respaldo al cambio de gabinete y escepticismo sobre seguridad.
- 01Oscilación en la aprobación
- 02Respaldo al ajuste ministerial
- 03Ministros mejor evaluados
- 04Escepticismo frente a seguridad
- 05Áreas con peor nota
- ◆Contexto
- ◆Qué se disputa
- ◆Qué viene
En mayo las mediciones de opinión pública que realiza Cadem mostraron vaivenes en el respaldo a José Antonio Kast y una fuerte adhesión ciudadana al reciente cambio de gabinete. Mientras algunas entregas del sondeo ubicaron la aprobación presidencial entre 36% y 41%, la remoción de Trinidad Steinert y Mara Sedini recibió hasta 87% de apoyo. Al mismo tiempo, la mayoría de los consultados duda de que el Ejecutivo tenga un plan concreto de seguridad y pone a la reducción del costo de la vida como la principal expectativa para la Cuenta Pública del 1 de junio.
Las encuestas de la tercera semana de mayo dibujan un gobierno con puntos fuertes aislados —ministros con alta aprobación— pero con un problema estructural de percepción: comunicaciones, seguridad y economía concentran niveles altos de desaprobación. Ese desequilibrio explica tanto la presión por ajustes en el gabinete como la demanda ciudadana de anuncios concretos en la Cuenta Pública.
Oscilación en la aprobación
Cadem presentó varias mediciones en mayo que ubican la aprobación de José Antonio Kast entre 36% y 41% según la semana consultada, con desaprobaciones que llegan al 58% en cortes puntuales. La encuesta Plaza Pública mostró que el promedio de mayo cerró en torno al 39% y que la caída más pronunciada se dio entre sectores populares, habitantes de regiones y votantes de centro. La encuesta Agenda Criteria, por su parte, registró una desaprobación de 53%, lo que refuerza la percepción de volatilidad en las lecturas públicas sobre la gestión presidencial.
Respaldo al ajuste ministerial
El cambio de gabinete que removió a Trinidad Steinert de Seguridad Pública y a Mara Sedini de la vocería contó con niveles de aprobación ciudadana de hasta 87% en la evaluación de Cadem. Casi la mitad de los consultados atribuyó esos movimientos a la mala gestión de los ministros salientes; también se señalaron problemas de comunicación política y la intención de mejorar la imagen del Ejecutivo antes de la Cuenta Pública. En los nombramientos posteriores, la figura de Claudio Alvarado como biministro recibió apoyos mixtos, y la designación de Martín Arrau en Seguridad obtuvo un respaldo menor (alrededor de 38%).
Ministros mejor evaluados
Según Cadem, José García Ruminot (Secretaría General de la Presidencia), Daniel Mas (Economía) y May Chomali (Salud) comparten la mejor evaluación del gabinete con un 57% de aprobación cada uno. Esa base de respaldo contrasta con otros secretarios menos favorecidos: Ximena Lincolao (Ciencia) y Jorge Quiroz (Hacienda) aparecen con aprobaciones inferiores, pero Quiroz es percibido por la ciudadanía como el ministro más influyente —mencionado por 53% de los encuestados—, lo que sugiere una diferencia entre popularidad y poder real dentro del Ejecutivo.
Escepticismo frente a seguridad
La agenda de seguridad concentra un amplio escepticismo: entre 64% y 69% de los consultados no cree que el gobierno cuente con un plan concreto para enfrentar la delincuencia, y la promesa de expulsar a 300.000 migrantes fue calificada mayoritariamente como impracticable. Aun así, medidas puntuales como el Plan Escudo Fronterizo mantienen niveles de aprobación sobre el 50%, mientras los ciudadanos priorizan en la Cuenta Pública anuncios para mejorar la seguridad y reducir el costo de la vida.
Áreas con peor nota
Ninguna área del gobierno supera 50% de aprobación según la medición de la tercera semana de mayo: comunicaciones, lucha contra la delincuencia, narcotráfico, funcionamiento de la justicia y economía son las peor evaluadas. El manejo comunicacional del Ejecutivo concentra los niveles de desaprobación más altos, lo que explica la atención pública y política en torno a la renovación del gabinete y a la necesidad de mensajes más claros en la Cuenta Pública.
El sondeo Plaza Pública de Cadem operó como termómetro de los primeros meses del gobierno que asumió el 11 de marzo y llegó a medir su punto más bajo (36% de aprobación) a mediados de mayo. En paralelo, la controversia por la salida del subsecretario Rafael Araos y las tensiones en el Ministerio de Ciencia, encabezado por Ximena Lincolao, añadieron un foco de conflicto interno que elevó el interés público por el ajuste ministerial. La Cuenta Pública del presidente, programada para el 1 de junio, funcionó como fecha límite política para demostrar rumbo y corregir narrativas en materias prioritarias.
Las encuestas coinciden en el diagnóstico general (problemas en seguridad y comunicaciones) pero difieren en magnitud: las cifras de aprobación de Kast varían entre 36% y 41% según la entrega y la desaprobación se mueve entre 55% y 58%; Criteria entrega además una desaprobación distinta (53%).
El hito inmediato es la primera Cuenta Pública del presidente José Antonio Kast el 1 de junio; ahí la ciudadanía espera anuncios concretos sobre costo de la vida y seguridad. En las semanas siguientes habrá que observar la estabilidad del nuevo gabinete —la influencia de Jorge Quiroz y la dupla biministerial de Claudio Alvarado—, la tramitación del proyecto de Sala Cuna Universal y las respuestas del gobierno a la crisis de comunicación señalada por los sondeos.