Cadem: la aprobación de Kast, entre alzas y caídas
Encuestas muestran respaldo volátil tras cambio de gabinete y altas expectativas por la Cuenta Pública del 1 de junio.
- 01Evolución de la aprobación
- 02Respaldo al recambio
- 03Seguridad y migración
- 04Ministerios y liderazgo
- ◆Contexto
- ◆Qué se disputa
- ◆Qué viene
En las últimas semanas las mediciones de opinión pública han mostrado una montaña rusa para la administración de José Antonio Kast: mientras algunas olas de la encuesta Plaza Pública de Cadem reportan recuperos modestos —hasta 41% de aprobación en una edición— otras lecturas sitúan al Presidente en su peor registro (36%) y la desaprobación supera el 55%. El cambio de gabinete que removió a María Trinidad Steinert y a Mara Sedini obtuvo un respaldo ciudadano masivo, pero la misma serie de sondeos evidencia escepticismo sobre la capacidad del gobierno para enfrentar la inseguridad y la migración. Además, la percepción de poder dentro del Ejecutivo cambió: Jorge Quiroz aparece como el ministro más influyente pese a evaluaciones mixtas de su gestión. Todo esto ocurre a pocos días de la primera Cuenta Pública, fijada para el 1 de junio, que el electorado sigue con atención.
Las encuestas de mayo muestran que el gobierno obtuvo alivios puntuales en la aprobación tras ajustes en el gabinete, pero las preocupaciones ciudadanas sobre seguridad, comunicación y costo de la vida persisten. Ese doble movimiento —apoyo al recambio ministerial y escepticismo sobre planes concretos— define la presión política que enfrentará Kast en la Cuenta Pública. La consolidación o el empeoramiento de estas percepciones condicionará tanto la tramitación de la agenda económica como la estabilidad interna del gabinete.
Evolución de la aprobación
Las distintas entregas de Plaza Pública de Cadem registraron oscilaciones en la aprobación de José Antonio Kast durante mayo: mediciones consecutivas mostraron cifras que van desde 36% hasta 41% de aprobación, con desaprobaciones estables por encima del 55%. La encuesta Agenda Criteria aportó además otra lectura que sitúa la desaprobación cerca del 53%, lo que subraya diferencias entre sondeos pero confirma una tendencia generalizada de desgaste respecto al inicio del mandato. Cadem identifica caídas más marcadas entre sectores de menores ingresos, habitantes de regiones y votantes del centro, mientras el apoyo mayoritario se mantiene entre adultos mayores y electores de derecha. Esas variaciones explican por qué cada nuevo barómetro modifica la presión política sobre La Moneda.
Respaldo al recambio
El ajuste ministerial que removió a la ministra de Seguridad María Trinidad Steinert y a la vocera Mara Sedini obtuvo un apoyo ciudadano amplio: Cadem reportó que 87% de los encuestados estuvo a favor del cambio y 48% atribuyó la medida a la mala gestión de las salientes. Ese respaldo se traduce en expectativas de mejor comunicación gubernamental —el 50% cree que la comunicación mejorará— aunque la mayoría no espera avances inmediatos en la capacidad para enfrentar la delincuencia. El nombramiento de biministros y la concentración de cargos generaron además reservas: un 54% estima que liderar dos carteras es demasiado para una sola persona, y las figuras de Claudio Alvarado, Louis de Grange y Martín Arrau recibieron apoyos públicos dispares.
Seguridad y migración
La seguridad y la migración siguen siendo el núcleo de la preocupación ciudadana: entre el 61% y 64% de los consultados por Cadem considera que la delincuencia debe ser prioridad y que el gobierno no tiene un plan concreto en seguridad. Respecto a inmigración, la promesa de expulsar a 300.000 personas genera escepticismo; el propio presidente José Antonio Kast ha descrito luego la cifra como una hipérbole, lo que alimentó el debate sobre la viabilidad de medidas como el Plan Escudo Fronterizo, que aun así mantiene niveles de aprobación alrededor del 57%. En la antesala de la Cuenta Pública, los encuestados piden anuncios claros sobre costo de la vida y medidas de seguridad.
Ministerios y liderazgo
El ranking ministerial que publica Cadem muestra a José García Ruminot (Secretaría General de la Presidencia), Daniel Mas (Economía) y May Chomali (Salud) como los secretarios mejor evaluados, con 57% de aprobación cada uno. Al mismo tiempo, Jorge Quiroz, ministro de Hacienda, aparece como el más influyente dentro del gabinete —mencionado por 53% de los encuestados— pese a figurar entre los peor evaluados en algunas mediciones. La salida del subsecretario Rafael Araos del Ministerio de Ciencia tensó además la evaluación pública: un número relevante de encuestados respaldó la versión de Araos frente a la explicación ministerial, lo que alimenta dudas sobre coherencia interna en ciertas carteras.
Plaza Pública es un sondeo semanal que ha mostrado una caída sostenida del respaldo a Kast desde marzo —cuando llegó a 51%— hasta cierres de mayo promediando alrededor del 39%. El primer gabinete asumió el 11 de marzo y permaneció 69 días antes de las remociones que generaron respaldo ciudadano; al mismo tiempo el Ejecutivo impulsó el denominado Plan para la Reconstrucción Nacional, sometido a debates en la Cámara de Diputados. En paralelo, la aparición de mediciones alternativas como Agenda Criteria ofrece lecturas complementarias sobre la desaprobación y la percepción de improvisación en seguridad, y la disputa interna por decisiones políticas —como las explicaciones sobre despidos o renuncias en carteras científicas— elevó la atención sobre la gestión técnica del gobierno.
Las fuentes coinciden en la tendencia general de desgaste, pero discrepan en niveles puntuales: Cadem publicó lecturas que van del 36% al 41% de aprobación según la semana, mientras que Agenda Criteria mostró una desaprobación cercana a 53%. Esos desplazamientos semanales y las diferencias metodológicas entre encuestadoras explican la aparente inconsistencia en cifras concretas.
El hito inmediato es la primera Cuenta Pública del Presidente, programada para el 01.06.2026; las reacciones ciudadanas y mediáticas a ese discurso serán medidas por nuevas ediciones de Cadem en la semana siguiente. En el Congreso seguirá la tramitación del Plan para la Reconstrucción Nacional, cuya recepción legislativa podría afectar la percepción sobre la agenda económica. También habrá que vigilar si el ajuste de gabinete se extiende —especialmente alrededor de carteras con tensiones internas como Ciencia— y cómo evolucionan las cifras sobre seguridad y migración tras anuncios concretos del Ejecutivo.