La medida obliga a plataformas como Imed y Medipass a impedir emisión si el profesional no está habilitado o no aprobó el Eunacom.
La Superintendencia de Seguridad Social (Suseso) puso en marcha a fines de mayo una regla que bloquea de inmediato la emisión de licencias médicas electrónicas cuando el profesional no está inscrito o habilitado en el Registro Nacional de Prestadores Individuales (RNPI) o no acredita el Eunacom. El bloqueo operativo se aplica en plataformas como Imed y Medipass y afecta a prestadores que atienden a beneficiarios de Fonasa e Isapres. La normativa apunta a titulados desde el 19 de abril de 2009, quienes deben demostrar aprobación del Examen Único Nacional de Conocimientos de Medicina para mantener la facultad de emitir reposos. Hay excepciones para médicos especialistas certificados por entes autorizados por el Ministerio de Salud.
La instrucción convierte un control administrativo en una barrera técnica: si el registro o la certificación no cuadran, el sistema impide emitir la licencia en el momento de la consulta. La Suseso busca frenar el fraude y garantizar que solo profesionales formalmente habilitados expidan reposos laborales. El cambio obligará a operadores digitales a desplegar alertas y bloqueos inmediatos, lo que puede dejar a pacientes sin la posibilidad de recibir un reposo en consulta presencial. Para usuarios, la fiscalización añade la necesidad de verificar la habilitación del doctor antes de la atención.
La Suseso limita la emisión electrónica de licencias a profesionales inscritos y habilitados en el RNPI, y exigió que los operadores impidan la generación de documentos cuando la habilitación no esté vigente. La norma incorpora un control adicional para médicos que obtuvieron su título a partir del 19 de abril de 2009: la plataforma verificará automáticamente la aprobación del Eunacom antes de permitir la emisión. La intención formal es reducir la circulación de licencias emitidas por prestadores no acreditados. La medida entra en vigor con carácter estricto desde el fin de semana del 24 de mayo.
Los operadores de licencias electrónicas, a los que la Suseso instruyó medidas informativas y de control, deberán desplegar alertas para los profesionales que quedarán inhabilitados y bloquear la emisión cuando corresponda. Imed y Medipass están obligados a implementar esas validaciones técnicas en sus sistemas para impedir que un prestador no habilitado complete el proceso de emisión. El bloqueo será inmediato y automático en la interfaz utilizada por el profesional al intentar generar el documento. Los operadores también deben mostrar avisos que alerten al médico sobre su estado habilitante.
La normativa contempla una excepción para médicos especialistas y subespecialistas certificados en Chile por entidades autorizadas por el Ministerio de Salud, como la Corporación Nacional de Certificación de Especialidades Médicas (Conacem). Esos profesionales podrán emitir licencias dentro de su área de especialidad aunque no hayan rendido el Eunacom, siempre que su certificación esté vigente en los registros. La salvaguarda busca reconocer la validación de competencias especializada frente al requisito general del examen nacional. Sin embargo, la excepción se limita al ámbito declarado de la certificación.
Para evitar sorpresas, la Superintendencia de Salud habilitó la consulta pública al Registro Nacional de Prestadores Individuales: cualquier usuario puede ingresar el nombre o RUN del profesional y verificar si está “Habilitado”. Esa comprobación es gratuita y sirve para confirmar si un médico, dentista u otro prestador está autorizado para emitir recetas y licencias. La recomendación práctica es revisar la habilitación antes de una consulta o, en caso de bloqueo, solicitar derivación o receta escrita según corresponda. El registro será la referencia oficial para resolver dudas sobre habilitación.
El próximo hito será el balance de las primeras semanas de operación: Suseso y los operadores deben registrar los casos de bloqueo y la frecuencia de inhabilidades. Usuarios y clínicas observarán si los controles generan demoras en la atención y cómo se resuelven las licencias denegadas en el punto de consulta. La Superintendencia de Salud será la fuente para las cifras iniciales de cumplimiento y eventuales ajustes regulatorios.