Avance frágil hacia un acuerdo entre EE. UU. e Irán
Negociadores pactan pasos para terminar la guerra y reabrir Ormuz, pero persisten desacuerdos sobre plazos y garantías.
- 01Negociación y mediación
- 02Condiciones sobre Ormuz
- 03Divergencias nucleares
- 04Fuerza y política externa
- ◆Contexto
- ◆Qué se disputa
- ◆Qué viene
Estados Unidos e Irán anuncian progresos para convertir el alto el fuego en un memorando que detenga los combates y reabra gradualmente el estrecho de Ormuz, pero Teherán y Washington difieren sobre plazos y contenidos. El portavoz iraní Esmaeil Baqaei dijo que se han resuelto “gran parte” de los asuntos, aunque la firma no es “inminente”. El presidente Donald Trump confirmó avances y advirtió que solo aceptará un acuerdo “grande y significativo”. Al mismo tiempo, fuerzas estadounidenses realizaron ataques de autodefensa en el sur de Irán mientras la diplomacia seguía en curso.
Lo que se negocia no es todavía un tratado final sino un memorando de entendimiento que formalice la tregua, permita la reapertura del tráfico marítimo y abra un periodo de hasta 60 días para tratar asuntos delicados, entre ellos el destino del uranio altamente enriquecido. Irán exige que el fin de la guerra sea integral y condiciona discusiones nucleares a un primer acuerdo; Washington presiona por garantías contra un arma nuclear y exige entregas de reservas de uranio. La tensión se mantiene porque las partes discrepan sobre el control del estrecho de Ormuz, el levantamiento de sanciones y el calendario de verificación.
Negociación y mediación
Pakistán ha actuado como mediador en semanas de contactos que, según Esmaeil Baqaei, portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, han producido acuerdos sobre “gran parte” de los puntos en discusión, aunque sin fecha de firma. Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento iraní y jefe negociador, viajó a Qatar para coordinar pasos diplomáticos y dialogar con autoridades qataríes sobre la marcha de las conversaciones. La Casa Blanca y el equipo de Trump han dicho que no se apresurarán y que solo firmarán un pacto que consideren “grande y significativo”.
Condiciones sobre Ormuz
Uno de los ejes del memorando en gestación es la reapertura gradual del estrecho de Ormuz en paralelo con el fin del bloqueo estadounidense a puertos iraníes; fuentes involucradas indican que el proceso podría ejecutarse por etapas. Irán, representado por Baqaei, plantea que la navegación debe coordinarse con las autoridades costeras y ha sugerido la cobranza de tasas por servicios de navegación; Estados Unidos, en cambio, liga el levantamiento de restricciones al cumplimiento de compromisos verificables. Esa diferencia sobre control operativo y cronograma es central para las negociaciones y para los temores de aliados regionales.
Divergencias nucleares
Irán insiste en que los asuntos nucleares “no se están discutiendo en esta etapa”, según Esmaeil Baqaei y el presidente Masoud Pezeshkian, que exigen que cualquier paso sea aprobado por el líder supremo. Por su parte, funcionarios cercanos a la negociación y filtraciones citadas por AP y CNN sostienen que el memorando contemplaría un periodo de hasta 60 días para negociar el destino del uranio altamente enriquecido, incluida la entrega o dilución de reservas. Esa desconexión entre la práctica prevista y la retórica oficial crea un escollo clave: Washington demanda garantías verificables sobre el material sensible; Teherán condiciona la discusión a un cese de hostilidades firme.
Fuerza y política externa
Mientras diplomáticos afinan textos, el Comando Central de EE. UU. informó ataques de “autodefensa” contra sitios de misiles en el sur de Irán y contra embarcaciones que intentaban colocar minas, lo que subraya la fragilidad del alto el fuego. El presidente Trump reiteró en el Día de los Caídos que Irán “nunca tendrá” un arma nuclear y condicionó su apoyo a un acuerdo sólido; esos mensajes alimentan reticencias entre senadores aliados y aliados regionales como Israel. Los mercados reaccionaron: el precio del petróleo cayó casi 5% al calor de la posibilidad de normalizar el tráfico por Ormuz, aunque analistas llaman a la cautela por las discrepancias pendientes.
La guerra se inició el 28 de febrero con una ofensiva de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes y un alto el fuego frágil se mantiene desde el 8 de abril; desde entonces la mediación pakistaní y el involucramiento de países como Qatar y China han sido constantes. El stock de uranio que más preocupa son los alrededor de 440 kilos enriquecidos al 60%, cuya localización y estado siguen siendo inciertos, según especialistas como Héloïse Fayet del IFRI, y la AIEA carece de acceso pleno para verificarlo. El historial del JCPOA de 2015 y la retirada estadounidense de 2018 siguen marcando la desconfianza entre las partes y las prioridades regionales de Israel y países del Golfo.
Las partes discrepan sobre la inmediatez y el alcance: Washington y filtraciones sugieren que un memorando está “negociado en gran medida”, mientras que Esmaeil Baqaei y otros portavoces iraníes descartan que la firma sea inminente. También hay choque de versiones sobre si los temas nucleares ya se tratan: Irán afirma que no; filtraciones y funcionarios cercanos sostienen que el memorando abriría luego un plazo para negociar el destino del uranio. Finalmente, EE. UU. dice que reabrirá Ormuz en paralelo con la retirada del bloqueo; Irán propone coordinar el tránsito desde las autoridades costeras y mantiene posiciones sobre supervisión y tasas.
Esta semana convoca citas clave: Mohamad Baqer Qalibaf viajó a Qatar para consultas con autoridades qataríes y negociadores; ese encuentro y el siguiente intercambio con Pakistán serán determinantes para cerrar el texto del memorando. Marco Rubio, en viaje oficial, dijo que Washington aguarda una respuesta formal iraní antes de firmar; la Casa Blanca ha pedido tiempo para “no precipitarse”. Si se acepta el borrador, fuentes indican que se abriría un periodo de hasta 60 días para acordar la entrega o manejo del uranio y el levantamiento escalonado de sanciones, un plazo que vigilará la comunidad internacional.