Sentencias a proveedores avanzan el cierre del caso; queda pendiente la pena al asistente que inyectó al actor.
Un tribunal federal de Los Ángeles sentenció a dos años de prisión a Erik Fleming, el intermediario que entregó a Matthew Perry las dosis de ketamina que le provocaron la muerte el 28 de octubre de 2023. Fleming, que se declaró culpable en 2024 y cooperó con la fiscalía, tendrá además tres años de libertad condicional y deberá entregarse en las semanas próximas. La condena se suma a la de Jasveen Sangha, considerada la principal proveedora y condenada a 15 años, y precede la inminente sentencia del asistente personal de Perry, Kenneth Iwamasa.
Las sentencias buscan trazar responsabilidades a lo largo de la cadena que suministró la ketamina a Perry: desde la “Reina de la Ketamina” hasta el intermediario que la llevó a la puerta de su casa y el asistente que la administró. El caso concentra la atención en el uso off‑label de ketamina para la depresión, el mercado ilegal que aprovechó esa demanda y la respuesta penal a proveedores y facilitadores. Para la familia de Perry, las condenas representan avances pero no alivian el reproche hacia quienes lo rodeaban en sus últimos días.
El juez Sherilyn Peace Garnett impuso a Erik Fleming una pena de 24 meses y tres años de libertad supervisada, tras admitir que obtuvo viales de ketamina de Jasveen Sangha y los entregó a la casa de Perry para su asistente. Fleming dijo ante el tribunal estar “atormentado” por lo ocurrido y la defensa resaltó su cooperación con la investigación. La fiscalía reconoció que su testimonio aceleró el caso, pero afirmó que su motivación fue salvarse a sí mismo más que buscar justicia.
““It’s truly a nightmare I can’t wake up from.””— Erik Fleming
Jasveen Sangha, identificada por fiscales como la principal vendedora —la llamada “Reina de la Ketamina”— fue condenada previamente a 15 años de prisión por traficar las sustancias que llegaron a Perry. Los documentos judiciales sostienen que Sangha proveyó lotes de ketamina a Fleming, consciente del historial de adicción del actor. Su pena fue la más amplia entre los imputados y apunta a castigar el suministro deliberado a una persona vulnerable.
La familia de Perry volcó su reproche contra Kenneth Iwamasa en cartas presentadas ante el tribunal, al acusarlo de facilitar y administrar las drogas que llevaron al fatal desenlace. Su madre, Suzanne Morrison, escribió que “mi hijo pagó el precio” por confiar en el asistente y acusó que Iwamasa “facilitó y alentó el consumo ilegal de drogas”. Iwamasa se declaró culpable de conspiración para distribuir ketamina con resultado de muerte y su sentencia está fijada para fines de mayo.
““En lugar de proteger a Matthew, facilitó y alentó el consumo ilegal de drogas.””— Suzanne Morrison
El informe forense del condado de Los Ángeles determinó que los efectos agudos de la ketamina fueron la causa principal de la muerte, con ahogamiento como causa secundaria. Investigadores documentaron que Iwamasa omitió mencionar las inyecciones en su primer listado de medicamentos y luego admitió haber administrado múltiples dosis en los días previos. La pesquisa reveló una cadena que va desde proveedores y entregadores hasta el círculo íntimo del actor.
Mientras el proceso judicial avanza, el patrimonio público de Perry vuelve a asomarse: Heritage Auctions subastará objetos del actor —entre ellos una cartera y una carta de Jennifer Aniston— y destinará lo recaudado a la Fundación Matthew Perry, dedicada a la lucha contra las adicciones. La venta, programada para junio, mezcla memorabilia de ‘Friends’ con piezas personales y obras de arte cuyo remate financiará proyectos de prevención y tratamiento.
El próximo hito procesal es la sentencia de Kenneth Iwamasa, fijada para el 27 de mayo; ese fallo cerrará la ronda de penas por la cadena de suministro que llevó a la muerte de Perry. Observadores estarán pendientes de si el juez reduce la pena por cooperación, como ocurrió con otros acusados, o si aplica la solicitud de la fiscalía que pedía una condena mayor.