Ataque nocturno destruye viviendas e infraestructuras; Ucrania convoca al Consejo de Seguridad de la ONU y busca supervivientes.
Kiev sufrió la noche del 14 de mayo un bombardeo ruso de gran intensidad que dejó al menos 21 muertos, entre ellos tres niños, y dañó múltiples edificios residenciales, informó el Servicio Estatal de Emergencias ucraniano; los equipos de rescate siguen retirando escombros y buscando personas en un bloque derribado en el distrito de Darnitski mientras las autoridades actualizan el balance. El presidente Volodimir Zelensky dijo que más de veinte sitios de la ciudad resultaron afectados, incluidos una escuela y una clínica veterinaria.
El gobierno, representado por el ministro de Relaciones Exteriores Andri Sibiga, anunció la convocatoria del Consejo de Seguridad de la ONU y aseguró que en las últimas 24 horas Rusia lanzó 675 drones y 56 misiles contra Kiev; por su parte, Volodímir Zelenski afirmó que en 48 horas el enemigo disparó más de 1.560 drones y 56 misiles, cifra que las defensas aéreas intentaron contrarrestar, con la Fuerza Aérea ucraniana informando de centenares de aeronaves no tripuladas y decenas de cohetes derribados. Las alarmas antiaéreas sonaron durante horas y las autoridades municipales declararon duelo local.
Mientras continúan las labores de búsqueda y la actualización de víctimas, el próximo hito será la reunión del Consejo de Seguridad convocada por Andri Sibiga para exigir una respuesta internacional a los ataques contra civiles; al mismo tiempo, Kiev debe decidir medidas inmediatas para proteger infraestructura crítica y comunicar un balance definitivo que dependerá de los resultados de las operaciones de rescate.