El anuncio amplía el control israelí sobre la Franja y podría concentrar a millones de palestinos en menos territorio.
El primer ministro Benjamín Netanyahu dijo en una conferencia en Cisjordania ocupada que ha ordenado al Ejército israelí avanzar hasta controlar el 70% del territorio de la Franja de Gaza, tras afirmar que actualmente el control ronda el 60% y que antes estaba en torno al 50%. Netanyahu respondió así a reclamos del público por la ocupación total y planteó el 70% como la nueva meta operacional, mientras las tropas han ido ampliando su presencia desde el alto el fuego de octubre.
La expansión del control ya se refleja en mapas internos de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) que a fines de abril indicaban alrededor de 64% de dominio, y expertos y organizaciones advierten que ello obligaría a los 2,1 millones de habitantes de Gaza a concentrarse en una porción cada vez más reducida. Durante la tregua las FDI establecieron una “línea amarilla” que confinó a la población a menos de la mitad del territorio y luego introdujeron una “línea naranja”; la ONG Gisha señala que esa nueva delimitación aísla unos 174 km² —casi el 48% de Gaza— y restringe la movilidad de organizaciones internacionales sin coordinación previa con Israel. Hamás acusó a Israel de socavar el acuerdo de alto el fuego y advirtió que esos movimientos ponen en riesgo cualquier estabilización.
El próximo hito observable será si las Fuerzas de Defensa ejecutan el avance hasta el 70% anunciado por Netanyahu y cómo responderán Hamás y los actores humanitarios ante mayores restricciones de movimiento; la disputa sobre las nuevas líneas de control determinará si el alto el fuego se mantiene o sufre nuevos episodios de tensión.