Acusanzas de falta de diálogo, cuestionamientos a beneficios para los más ricos y llamados a suspender la urgencia para abrir mesas técnicas de trabajo
01Varios senadores de distintos sectores han intensificado las críticas a la denominada “megarreforma” impulsada por el Gobierno de José Antonio Kast, cuestionando tanto su contenido como la forma de tramitación. Los críticos afirman que el proyecto no se limita a medidas de reconstrucción sino que incorpora cambios tributarios, ambientales y laborales de alcance estructural, lo que explica el alto número de indicaciones y la resistencia transversal en el Congreso.
02El senador del Partido Comunista Daniel Núñez defendió la presentación de más de 1.300 indicaciones como un “derecho y deber” del Congreso y rechazó que ello constituya un intento de sabotaje. En sus palabras: “Lo importante es que se legisle con rigor, se trabaje bien, y que todos puedan argumentar sus puntos y votar; las indicaciones no impiden que la ley se vote”. Señaló además que, si la iniciativa se votara tal cual está, él votaría en contra.
03Núñez criticó la falta de diálogo del Ejecutivo y sostuvo que el elevado número de indicaciones refleja reparos transversales frente a un proyecto que, en su opinión, fue elaborado “a mata caballo”. Propuso que el Gobierno quite la urgencia o prolongue los plazos para permitir una mesa técnica de trabajo que analice las propuestas de la oposición, y presentó alternativas concretas, como transformar la eliminación del IVA a viviendas nuevas en un aporte destinado a pie para compradores y reemplazar el crédito tributario al empleo por una ampliación del subsidio a la contratación.
04Tanto Núñez como otros críticos advierten que la reforma favorece desproporcionadamente a los sectores más acomodados: reprochan rebajas tributarias, medidas de reintegración y mecanismos de invariabilidad fiscal para grandes proyectos que, según ellos, beneficiarían al 1% más rico y dejarían al fisco con menor recaudación. Núñez estimó una caída de ingresos cercana a US$2.700 millones y advirtió riesgos de recortes a políticas sociales en 2027 si la menor recaudación se concreta.
05En el plano político, Núñez rechazó las acusaciones presidenciales sobre llamados a movilización del Partido Comunista y dijo que el Presidente está “levantando una cortina de humo” para desviar el debate público. Instó a que el Ejecutivo concentre sus esfuerzos en combatir la delincuencia y controlar el alza del costo de la vida, y defendió que la protesta no es sinónimo de violencia.
06Desde la Democracia Cristiana, el senador Francisco Huenchumilla fue aún más categórico: anunció que rechazará la idea de legislar porque “no le creo al Gobierno” y acusó al Ejecutivo de aplicar un procedimiento exprés y de buscar imponer el texto mediante el “pirquineo” de votos. Huenchumilla calificó a la coalición oficialista como una ultraderecha con convicciones económicas fanáticas y sostuvo que el proyecto responde a un diseño de “golpe de efecto”.
07Huenchumilla también hizo un llamado a reorganizar el centroizquierda en una “unidad estratégica” que incluya desde el Partido Comunista hasta la Democracia Cristiana, rechazando debates de exclusión y proponiendo una coalición amplia para enfrentar los desafíos electorales; su postura subraya que la oposición no sólo cuestiona el fondo del proyecto sino también la forma en que el Gobierno entiende la negociación política.
08La convergencia de críticas —procedimiento acelerado, contenidos estructurales fuera del objetivo declarado, efectos fiscales y beneficios para grandes actores económicos— indica que la tramitación corre riesgo de prolongarse y de enfrentar votos en contra significativos si el Ejecutivo no acepta abrir espacios formales de negociación; la intervención más reciente en este conjunto de críticas corresponde al senador Francisco Huenchumilla (publicada el 14 de mayo de 2026).