Informes muestran crecimiento moderado, aumento de ingresos y mejor turismo; la deuda y la necesidad de reglas fiscales siguen como desafío urgente.
Un conjunto de reportes publicados en enero y mayo muestra que la economía chilena cierra 2025 y entra a 2026 con señales de normalización: el Banco Mundial mantiene su proyección de crecimiento para Chile en 2,2% para 2026 y 2,1% en 2027, mientras índices locales apuntan a una mejora en varias variables macroeconómicas. El Instituto de Políticas Públicas (IPP) de la Universidad Andrés Bello ubicó a la economía en el cuadrante “bien y mejorando” al cierre del año, y la OCDE registró a Chile entre los países con mayor alza del ingreso real de los hogares en 2025. El sector turismo reporta ya cifras superiores a la temporada alta de 2025, aunque las empresas alertan limitaciones operativas. Al mismo tiempo, el Banco Mundial advierte sobre niveles elevados de deuda pública y privada que requieren restaurar la credibilidad fiscal.
La convergencia de señales —proyecciones externas estables, recuperación de variables internas y una mejora en los ingresos de los hogares— cambia el debate: deja atrás la crisis de 2023 pero no asegura un crecimiento elevado. El impulso fiscal derivado de precios altos del cobre y la baja inflación alivian las cuentas públicas y el poder de compra, pero el Banco Mundial subraya que la prolongación de deuda elevada eleva la vulnerabilidad. En lo inmediato, la capacidad del nuevo gobierno para estabilizar las finanzas y estimular la inversión será determinante para transformar estabilidad en crecimiento sostenido.
El Banco Mundial ratificó sus proyecciones para Chile: un crecimiento del PIB de 2,2% en 2026 y 2,1% en 2027, cifras que replican su reporte de junio y que quedan por debajo de la mediana del Banco Central. A nivel global, la institución elevó levemente sus estimaciones para 2026 y 2027, impulsada por un desempeño mejor de lo esperado en Estados Unidos, pero advirtió que la década de 2020 tendería a ser la de menor crecimiento desde los sesenta. El informe vincula la mejora reciente con una flexibilización de condiciones financieras y un repunte del comercio transitorio. Pese a ello, marca la deuda pública y privada como un riesgo que limita márgenes de maniobra.
““Cada año que pasa, la economía mundial muestra menos capacidad de generar crecimiento y aparentemente más resiliencia frente a la incertidumbre de las políticas”.”— Indermit Gill
El barómetro del Instituto de Políticas Públicas (IPP) de la Universidad Andrés Bello registró un avance notable al cierre de 2025: el índice económico subió 5,9 puntos y situó a la mayor parte de las variables en el cuadrante “bien y mejorando”. El informe pondera 24 indicadores y destaca mejoras en remuneraciones reales, precio del cobre, y la bolsa (IPSA), aunque identifica debilidades en empleo e inversión. Gonzalo Valdés, subdirector del instituto, atribuye la mejoría a condiciones financieras y externas más holgadas, pero advierte que la tarea no está completa. El diagnóstico sitúa la estabilización macro como base, no como fin del proceso de recuperación.
““la economía evidencia señales claras de normalización macroeconómica, especialmente en las condiciones financieras y externas del país”.”— Gonzalo Valdés
Según datos de la OCDE compilados para 2025, Chile estuvo entre los países con mayor aumento del ingreso real per cápita de los hogares, con un alza del 2,3% anual. El indicador incorpora salarios, rentas y prestaciones sociales netas de impuestos, por lo que refleja el poder de compra disponible para consumo. El resultado coloca a Chile por delante de economías como Australia, Portugal y Dinamarca, en un año en que el promedio de la OCDE se desaceleró a 0,8%. El avance del ingreso respalda la percepción de mejora en el consumo y en la capacidad de recuperación doméstica.
El primer Barómetro de Pulso del Turismo de Fedetur muestra que la mitad de las empresas socias considera que la temporada alta 2026 superó a la de 2025 y casi el 57% espera un desempeño comercial superior al año pasado. Sin embargo, las firmas reportan obstáculos para ampliar operaciones: los altos costos laborales, problemas logísticos y la falta de personal calificado son las principales limitaciones. Fedetur también advierte que la oferta informal desvía demanda y presiona precios, afectando márgenes y la imagen de destinos. Mónica Zalaquett, presidenta ejecutiva del gremio, llamó a consolidar la recuperación aprovechando la coyuntura positiva.
““Los resultados del barómetro muestran que la temporada alta partió con señales positivas y una demanda que se está comportando mejor que el año pasado.”— Mónica Zalaquett
El Banco Mundial insiste en que la mejora coyuntural convive con vulnerabilidades estructurales: la deuda pública y privada en niveles inéditos requieren reglas fiscales y credibilidad institucional para estabilizar posiciones fiscales. M. Ayhan Kose, economista en jefe adjunto del organismo, subrayó que “Restablecer la credibilidad fiscal se ha convertido en una prioridad urgente”. Al mismo tiempo, los precios altos del cobre y la baja inflación ofrecen espacio fiscal transitorio que el informe recomienda usar con prudencia. Esa combinación explica por qué el organismo proyecta un crecimiento moderado y pide medidas que reduzcan la exposición a choques externos.
““Restablecer la credibilidad fiscal se ha convertido en una prioridad urgente”.”— M. Ayhan Kose
Las proyecciones muestran matices: el Banco Mundial mantiene un crecimiento más moderado para 2026 (2,2%) que la mediana implícita en el último IPoM del Banco Central (entre 2% y 3%, con media de 2,5%). Mientras tanto, evaluaciones locales como el IPP Unab destacan mejoras en variables financieras y externas que podrían apuntar a un tono más optimista sobre el corto plazo. No hay negación de los hechos, pero sí diferencias en la magnitud esperada del crecimiento futuro.
El próximo hito político y económico será la asunción del nuevo gobierno en marzo y las decisiones fiscales y regulatorias que adopte para consolidar la credibilidad y atraer inversión. Observadores y mercados seguirán de cerca las medidas sobre reglas fiscales, empleo y estímulos a la inversión, así como los próximos reportes trimestrales de actividad y empleo que permitirán verificar si la estabilización se traduce en un crecimiento más robusto.