Interceptaron 52 embarcaciones y trasladaron a 430 detenidos; Chile protesta por trato degradante a sus nacionales.
Israel completó la interceptación de la flotilla Global Sumud y trasladó a 430 activistas a buques israelíes, informó el Ministerio de Exteriores de ese país. La operación de dos días culminó tras abordar decenas de embarcaciones frente a Chipre y poner rumbo al puerto de Ashdod. Entre los retenidos hay cuatro ciudadanos chilenos identificados por organizaciones locales como Víctor Chanfreau, Carolina Eltit, Claudio Caiozzi e Ignacio Ladrón de Guevara. Las fuerzas israelíes afirmaron que actuaron conforme al derecho internacional y que nadie resultó herido en los abordajes.
La detención de activistas transforma una operación humanitaria en un punto de choque diplomático entre Chile e Israel: el Gobierno chileno manifestó malestar formal al embajador y organizaciones locales denuncian violaciones al derecho internacional. El episodio suma tensión a relaciones que en meses recientes han tenido giros políticos, y expone la dificultad de entregar ayuda a la Franja de Gaza bajo el bloqueo naval. La presencia de ciudadanos chilenos en la flotilla obliga a gestiones consulares inmediatas y abre un frente de presión interna sobre el Ejecutivo.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel difundió en su cuenta oficial que 430 activistas fueron transferidos a barcos israelíes y están en camino a Israel, donde podrán reunirse con representantes consulares. Las Fuerzas Armadas completaron la interceptación tras dos días de operaciones que apuntaron a dos últimas embarcaciones, entre ellas el velero Sirus y el Lina Al Nabulsi. El Gobierno israelí calificó la misión como una maniobra de relaciones públicas al servicio de Hamás y dijo que mantendrá el bloqueo naval a Gaza conforme a la ley internacional.
La Comunidad Palestina de Chile informó que la operación afectó directamente a cuatro compatriotas e instó al Gobierno chileno a elevar el tono diplomático para lograr su liberación y retorno seguro. Maurice Khamis Massú, presidente de la organización, calificó el bloqueo como un secuestro en aguas internacionales y exigió acciones. La organización además reportó pérdida de contacto con algunas embarcaciones y la detención de activistas de múltiples países.
““Exigimos al Gobierno de Chile una acción diplomática inmediata, firme y decidida para lograr la liberación y el retorno seguro de nuestros compatriotas. No podemos tolerar que ciudadanos chilenos... sean secuestrados ilegalmente en aguas internacionales””— Maurice Khamis Massú
La Cancillería chilena expresó su malestar al embajador de Israel en Santiago por el trato que habrían recibido los detenidos y pidió garantizar sus derechos y dignidad. En el comunicado el Gobierno hizo un llamado explícito para asegurar la pronta libertad de los detenidos y para que se respeten las normas humanitarias. La nota oficial menciona además registros audiovisuales en los que aparece el ministro de Seguridad israelí dirigiéndose a los activistas en el puerto de Ashdod.
““El Gobierno de Chile hace un llamado al Gobierno israelí a garantizar los derechos humanos y la dignidad de las personas detenidas y a asegurar su pronta libertad””— Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile
El Partido Comunista de Chile condenó el abordaje y exigió la liberación inmediata de los chilenos detenidos, además de pedir al Ejecutivo romper relaciones diplomáticas con Israel. En su comunicado la colectividad calificó la acción como un acto de piratería de Estado y una violación del derecho internacional. Asimismo, el partido llamó a movilizaciones sociales y a la presión internacional para la liberación de los activistas.
““Exigimos la inmediata liberación de Víctor Chanfreau, Carolina Eltit y Claudio Caiozzi, secuestrados por el ejército sinoista””— Partido Comunista de Chile
Los chilenos identificados en los reportes son Víctor Chanfreau, Carolina Eltit, Claudio Caiozzi e Ignacio Ladrón de Guevara, este último con pasaporte español, y forman parte de una flotilla más amplia que ya había sufrido interceptaciones en abril. Algunos activistas difundieron videos preparados para ser publicados en caso de detención; en paralelo, organizaciones de derechos humanos advierten sobre denuncias previas de malos tratos en acciones semejantes. El convoy original agrupaba a unas 52 embarcaciones y participantes de decenas de países.
Las organizaciones de la flotilla denunciaron que varias embarcaciones recibieron disparos durante los abordajes, mientras que el portavoz israelí Oren Marmorstein negó el uso de munición real y sostuvo que ningún activista resultó herido. Israel calificó la misión como una maniobra de relaciones públicas, postura que contrasta con las acusaciones de violaciones al derecho internacional hechas por grupos pro palestinos y políticos chilenos.
El próximo hito será la confirmación del acceso consular y el paradero y estado de salud de los chilenos detenidos, así como la respuesta formal del Gobierno israelí a la nota de protesta chilena. En las próximas horas se espera que familiares, Cancillería y organizaciones pidan información detallada y que se registren posibles acciones diplomáticas o judiciales.