Informes del 14 de mayo de 2026: cortes prolongados, falta de diésel y oferta de EEUU por US$100 millones que La Habana dice estar dispuesta a “escuchar” pero condiciona
01Las autoridades cubanas advierten que la crisis energética de la isla se ha vuelto más grave después de que se agotara la donación de petróleo proveniente de Rusia recibida a fines de marzo; el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, dijo en televisión estatal que las reservas están prácticamente vacías y que “la situación está muy tensa, se está poniendo más caliente”.
02El agotamiento del combustible ha provocado apagones diarios extremadamente prolongados —en La Habana, dijo de la O Levy, los cortes superan las 20–22 horas por día— y la población sufre consecuencias prácticas: no hay diésel para el sistema eléctrico, muchas personas no pueden cargar vehículos eléctricos pequeños ni teléfonos, y los cubanos aprovechan las breves ventanas de luz para tareas básicas. En días recientes se registraron protestas nocturnas con personas golpeando cacerolas en señal de reclamo por los cortes.
03Cuba ha aumentado el uso de paneles solares donados por China, pero las autoridades reconocen que la generación fotovoltaica es intermitente por nubarrones y condiciones meteorológicas, y la falta de baterías de almacenamiento encarece la solución y deja sin suministro nocturno en horas de mayor demanda.
04El deterioro energético se enmarca en un contexto político tenso: funcionarios cubanos y los reportes citan un recrudecimiento del bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos desde enero y medidas de presión de la administración estadounidense. Washington anunció una oferta de asistencia de US$100 millones para “asistencia directa al pueblo cubano”, propuesta que el Departamento de Estado dijo estaría coordinada con la Iglesia católica y otras organizaciones humanitarias independientes; el gobierno de Estados Unidos plantea condicionar la ayuda a avances políticos del régimen.
05La respuesta oficial cubana ha sido prudente: el Gobierno dijo que está “dispuesto a escuchar” la oferta de US$100 millones pero que aún no tiene detalles sobre si sería asistencia en efectivo o material ni sobre su destino (combustibles, alimentos, medicinas). El canciller Bruno Rodríguez subrayó la “incongruencia” de la aparente generosidad de Estados Unidos mientras, a su juicio, ese mismo país somete al pueblo cubano a un “castigo colectivo” por medio de la guerra económica; añadió que Cuba no suele rechazar ayuda de buena fe y que tampoco tiene inconvenientes en trabajar con la Iglesia católica, siempre que la asistencia esté libre de maniobras políticas.
06El presidente Miguel Díaz-Canel aceptó que Cuba “está lista para escuchar” y señaló que la ayuda podría aceptar si procede, pero reiteró que una solución más rápida y efectiva sería el levantamiento o alivio del bloqueo económico y energético. Las autoridades cubanas han rechazado también con severidad las amenazas de intervención militar mencionadas por funcionarios estadounidenses y han prometido resistir cualquier agresión.