El índice chileno tocó máximos históricos tras Navidad en medio de baja liquidez, pero en 2026 ha mostrado retrocesos; el peso se debilitó en mayo por la caída del cobre, un dólar más fuerte y riesgos globales.
01Resumen cronológico: a fines de diciembre de 2025 el S&P IPSA rozó y superó niveles históricos (por encima de 10.400–10.500 puntos) en jornadas con bajos montos transados; en los primeros días de 2026 mostró retrocesos leves y, ya a mayo de 2026, el índice registró caídas más marcadas mientras el dólar se fortalecía hasta torno a $908.
02Máximos y baja liquidez en torno a Navidad: el 26 de diciembre de 2025 el IPSA avanzó cerca de 0,73% hasta alrededor de 10.462 puntos, superando el récord previo y alimentando expectativas de un nuevo máximo histórico. Esos movimientos ocurrieron en jornadas con volúmenes reducidos por los feriados de Navidad y mercados internacionales parcialmente cerrados, lo que acentuó la influencia de flujos limitados en los precios.
03Inicio de 2026: retrocesos técnicos y tipo de cambio en torno a $900. En la primera sesión hábil del año el IPSA anotó su segunda jornada consecutiva a la baja tras tocar 10.521,68 puntos, cerrando cerca de 10.469. El dólar se movió en un rango estrecho alrededor de la zona psicológica de $900: llegó a rozar los $900,20 pero por momentos se mantuvo por debajo (por ejemplo $899,81), en una sesión caracterizada por escaso impulso direccional y factores técnicos más que por cambios de fondo.
04Movimiento reciente clave (15 de mayo de 2026): el dato más reciente muestra que el dólar se disparó alrededor de $12 y cotizó en torno a $908, mientras el S&P IPSA cerró en rojo con una caída diaria de 0,55%, ubicándose en 10.424,65 puntos; esto dejó al índice lejos del nivel donde abrió la semana (10.758,90 puntos).
05Factores que impulsaron el fortalecimiento del dólar y la caída del IPSA: el retroceso del cobre desde máximos históricos cercanos a US$6,70 por libra hacia la zona de US$6,29, una mayor fortaleza del Dollar Index, y crecientes preocupaciones sobre el crecimiento global tras una cumbre entre Trump y Xi Jinping que no entregó avances concretos para los mercados. Además, datos de inflación y producción en EE. UU. apuntaron a una Reserva Federal todavía en terreno restrictivo y las tasas del Tesoro subieron, mientras que las tensiones en Medio Oriente y un petróleo por sobre US$100 por barril reforzaron presiones alcistas sobre el dólar. Como resumió el analista Lucas Santillán (Capitaria): la caída del cobre responde a toma de utilidades, un Dollar Index más fuerte y preocupaciones sobre el crecimiento global.
06Comportamiento por títulos: en jornadas de finales de diciembre y de mayo hubo ventas destacadas en SQM-B (descensos repetidos, incluida una caída de alrededor de 2,1% en la apertura del 29 de diciembre y retrocesos en mayo), mientras que el 15 de mayo destacaron alzas en BCI (+3,39%), Vapores (+3,28%) y Falabella (+1,08%) y caídas en MallPlaza (-3,91%) y LATAM (-2,53%).
07Perspectiva y contexto macro: analistas destacaron que 2025 fue un año fuerte para los mercados locales —el IPSA cerró su mejor año en más de tres décadas— y que la dinámica de fines de año incluyó el tradicional 'rally de Santa Claus' y menor actividad por feriados. Algunos expertos estiman que el IPSA podría mantener ganancias y cerrar 2026 en torno a los 11.500 puntos, aunque el resultado final dependerá de la evolución del cobre, la política monetaria global y riesgos geopolíticos. Como expresó Felipe Cáceres (Capitaria), la sesión de inicio de 2026 partió con escaso impulso direccional y movimientos dentro de un rango acotado, con la zona de los $900 como nivel psicológico relevante.
08Conclusión y puntos a monitorear: la información más reciente (15 de mayo de 2026) muestra un escenario en que el tipo de cambio se ha fortalecido y el IPSA se ha ajustado. Para próximos movimientos los inversores deberán vigilar especialmente: precios del cobre, datos macro de EE. UU. y expectativas sobre la Reserva Federal, la evolución de las tensiones geopolíticas (que afectan petróleo y sentimiento global) y la liquidez del mercado local en periodos de feriados o baja operativa.