La acusación eleva tensiones entre Washington y La Habana y pone en marcha decisiones legales y diplomáticas inmediatas.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó una acusación formal contra el expresidente cubano Raúl Castro por su presunta participación en el derribo en 1996 de avionetas del grupo Hermanos al Rescate, ataque que dejó cuatro muertos. La fiscalía imputa a Castro cargos de conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses, asesinato y destrucción de aeronaves; otros acusados incluyen a los pilotos Lorenzo Alberto Pérez‑Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Bargaza, Raúl Simanca Cárdenas y Luis Raúl González‑Pardo Rodríguez, este último ya bajo custodia en Estados Unidos. Si son hallados culpables, los cargos de asesinato y conspiración podrían acarrear pena de muerte o cadena perpetua, mientras que la destrucción de aeronaves conlleva penas menores.
La acción judicial llega tras décadas de investigaciones y memorandos internos —incluido uno elaborado por el exfiscal Guy Lewis— y se produce en el contexto de una escalada diplomática y de sanciones de la administración de Donald Trump. El secretario de Justicia interino, Todd Blanche, afirmó que el gobierno no olvida a las víctimas; el secretario de Estado Marco Rubio ofreció una “nueva relación” a Cuba condicionada a reformas, mientras que el director de la CIA, John Ratcliffe, visitó recientemente la isla. El gobierno cubano, representado por el canciller Bruno Rodríguez y el presidente Miguel Díaz‑Canel, calificó la acusación de “farsa” y defendió el derribo como legítima defensa.
El próximo hito será la aprobación de los cargos por un gran jurado —paso que requiere la ley estadounidense— y cualquier intento de arresto o extradición, en un caso que complica la diplomacia y aviva temores de escalada. Observadores citados señalan que la acusación podría cerrar vías de acuerdo entre Washington y La Habana; fuentes advierten que la reacción del gobierno cubano y la factibilidad de una operación para detener a Castro serán los elementos decisivos en las semanas venideras.