La pena de muerte suma siete ejecuciones en Florida este año; el estado mantiene programada otra ejecución y la discusión nacional sobre métodos sigue abierta.
Richard Knight, de 47 años, fue ejecutado mediante inyección letal el jueves en la Prisión Estatal de Florida en Raiford por el apuñalamiento mortal de Odessia Stephens y su hija de cuatro años, Hanessia Mullings, ocurrido en 2000. Las autoridades penitenciarias confirmaron el fallecimiento minutos después de administrada la inyección; según registros citados en las fuentes, Knight pronunció palabras de gratitud a Dios antes de ser ejecutado.
La pena capital aplicada a Knight es la séptima ejecución en Florida en 2026, después de que el estado alcanzara un récord de 19 ejecuciones en 2025; el gobernador Ron DeSantis supervisó más ejecuciones en un año que cualquier otro gobernador de Florida desde 1976. Los registros judiciales apuntan a que Knight compartía vivienda con la familia de su primo y que el homicidio ocurrió tras una discusión por su permanencia; él habría confesado el crimen a otro recluso, mientras que sus abogados intentaron frenar la ejecución alegando nuevas pruebas la semana previa.
El calendario de ejecuciones en Florida continúa: la octava ejecución está programada para el 2 de junio, mientras que el Departamento de Justicia federal anunció planes para reintroducir el pelotón de fusilamiento como método de ejecución, un movimiento que mantiene abierta la discusión sobre la aplicación y los métodos de la pena de muerte en el país.