Ataques en el noreste y el sur dejaron decenas de alumnos desaparecidos; crece la presión sobre autoridades y fuerzas de seguridad.
Milicianos armados irrumpieron esta semana en colegios de al menos dos estados de Nigeria, y organizaciones de derechos y funcionarios locales reportaron que más de 80 niños quedaron desaparecidos tras los ataques. En el noreste, la escuela de Mussa, en Askira-Uba (Borno), fue asaltada cerca del bosque de Sambisa; en el suroeste, dos colegios en Oriire (Oyo) sufrieron incursiones horas después. La policía reportó detenciones en Oyo mientras siguen los recuentos y operaciones de seguridad en ambas zonas. Los hechos ocurren en medio de una ofensiva regional contra grupos como Boko Haram e ISWAP y tras una operación conjunta que mató a un líder yihadista.
Los secuestros amplifican una crisis educativa y humanitaria: familias retiran a niños de las escuelas y comunidades enteras quedan aterradas por la posibilidad de reclutamiento o venta para rescates. Las embestidas contrastan con promesas recurrentes de investigación y rescate, y exponen la dificultad del Estado para asegurar regiones remotas y rutas escolares. Además, la muerte de un alto mando yihadista en una operación conjunta con Estados Unidos añade otra variable sobre la capacidad de los grupos para operar y su posible reacción.
La policía de Borno confirmó que la escuela primaria y secundaria de Mussa, en el área de Askira-Uba, fue atacada a primera hora y que varios alumnos están desaparecidos. La aldea está próxima al bosque de Sambisa, bastión histórico de Boko Haram e ISWAP, lo que complica las operaciones de rescate. Testigos dijeron que los asaltantes dispararon antes de llevarse a los menores, y las autoridades locales aún realizan el conteo de alumnos y evacúan a familias afectadas.
““la escuela fue atacada por la mañana por presuntos terroristas de Boko Haram””— Nahum Daso
En el suroeste, en el área de Oriire (Oyo), hombres armados irrumpieron en dos escuelas primarias en ataques que ocurrieron con pocas horas de diferencia. La comunidad identificó a tres presuntos atacantes, que fueron detenidos por la policía mientras se investiga si hubo más cómplices. Ataques de este tipo son raros en el sur, lo que aumentó la alarma entre autoridades locales y familias.
El funcionario local Peter Wabba, de Mussa, ofreció un recuento distinto sobre los hechos y la necesidad de acción inmediata, y afirmó que las familias esperan rescates que aún no llegan. "The government is assuring us that they are doing their possible best to see that these children are rescued but up till now, we are still waiting," dijo Wabba, subrayando la frustración comunitaria. Wabba añadió que además hubo viviendas destruidas y víctimas fatales en el ataque.
““The government is assuring us that they are doing their possible best to see that these children are rescued but up till now, we are still waiting,””— Peter Wabba
Muhammad Goni, líder de la Fuerza de Tarea Conjunta Civil que coopera con el Ejército en el noreste, ofreció una cifra inicial y describió la violencia de la incursión. "Según la información de la que disponemos, al menos 30 estudiantes fueron secuestrados por los atacantes, que eran unos 50", dijo Goni, y añadió que los asaltantes dispararon durante horas antes de retirarse. Su testimonio coincide en la presencia y movilidad de los grupos armados cerca del bosque de Sambisa.
““Según la información de la que disponemos, al menos 30 estudiantes fueron secuestrados por los atacantes, que eran unos 50””— Muhammad Goni
En paralelo, Estados Unidos y Nigeria anunciaron una operación en la cuenca del lago Chad que habría eliminado a un jefe de IS local; el presidente Donald Trump divulgó la acción en redes, atribuyéndole gran impacto operativo. Analistas advierten que, aunque la muerte de un dirigente puede desorganizar temporalmente a ISWAP, se necesita continuidad en las acciones de inteligencia y seguridad para evitar represalias o fragmentación de las facciones. Las autoridades nigerianas aceptaron la cooperación militar estadounidense como parte de la respuesta regional.
““Tonight, at my direction, brave American forces and the Armed Forces of Nigeria flawlessly executed a meticulously planned and very complex mission to eliminate the most active terrorist in the world from the battlefield,””— Donald Trump
Las cifras de estudiantes secuestrados varían entre los reportes: EFE y la Fuerza Civil hablan de alrededor de 30, La Tercera y organizaciones locales señalan 42 en Mussa, mientras que funcionarios en Oyo dieron conteos distintos y un funcionario local mencionó hasta 48 en la región. La policía estatal y nacional mantiene recuentos parciales y dice que el número exacto aún no está confirmado por la fuga y el caos durante los asaltos.
Las próximas 48–72 horas serán claves: autoridades prometieron completar el recuento de alumnos, ampliar búsquedas y entregar resultados de las investigaciones. También estará bajo atención si la operación que mató al líder yihadista cambia la frecuencia o el estilo de los ataques, y si la cooperación militar con Estados Unidos se intensifica para facilitar rescates o inteligencia local.