La Corte Suprema anuló la obligación de usar 600 y 809; Subtel modificó la norma y cambia la identificación de cobranzas.
La Corte Suprema acogió en marzo un recurso de amparo económico presentado por la Asociación Gremial de la Industria de Retail Financiero, y la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) publicó el 13 de mayo en el Diario Oficial una modificación que deja sin efecto la obligación de usar los prefijos 600 y 809 en llamadas de cobranza extrajudicial. Con ese cambio, las empresas de cobranza y el retail podrán volver a comunicarse desde números de red fija o combinaciones que aparentan celulares comunes, de modo que la pantalla del teléfono ya no identificará automáticamente una llamada como gestión de deuda.
Subtel había clasificado en 2025 esas comunicaciones como “servicios complementarios” y reservado bloques específicos —600 para comunicaciones con vínculo contractual y 809 para ofertas— con el objetivo de limitar spam y fraudes; la Asociación del Retail Financiero alegó que esa categorización impedía la gestión de deudas y la Corte Suprema concluyó que la cobranza extrajudicial no constituye un servicio complementario. El resultado deja a los usuarios sin la ayuda visual del prefijo, aunque la normativa vigente sigue imponiendo límites: horarios permitidos, un tope de contactos semanales y la prohibición de informar a terceros sobre la deuda.
El próximo hito observable será la fiscalización y el volumen de reclamos: los consumidores podrán presentar quejas ante el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) si reciben llamadas fuera de horario o en forma reiterada, y Subtel deberá velar por el cumplimiento de los límites que persisten en la normativa.