Las medidas buscan cortar ingresos del régimen iraní; la Casa Blanca menciona un principio de acuerdo para reabrir Ormuz.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyó a la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA) en la Lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN) de la OFAC, al acusarla de asistir y financiar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica bajo la Orden Ejecutiva 13224, y bloqueó sus bienes en EE.UU.; al mismo tiempo la OFAC sancionó ocho buques, 16 empresas y a un ciudadano indio por su papel en el comercio petrolero de Irán, medidas anunciadas entre el 28 y 29 de mayo de 2026.
La Casa Blanca y el Tesoro, representado por el secretario Scott Bessent, justificaron las sanciones como parte de una ofensiva para privar al régimen de ingresos y advirtieron sobre riesgos para instituciones financieras que traten con entidades bloqueadas; la PGSA había exigido pagos por el tránsito —incluyendo moneda fiduciaria, activos digitales y otros— y publicó un mapa que reafirma reivindicaciones sobre una amplia franja del estrecho, lo que Washington describió como un intento de extorsión al comercio marítimo.
El próximo hito será si tanto Washington como Teherán confirman y concretan el principio de acuerdo que la Casa Blanca dijo haber alcanzado para extender la tregua y comenzar conversaciones sobre el programa nuclear, y si ese acuerdo incluye la reapertura efectiva del paso por Ormuz; en paralelo, habrá que observar cómo se aplican las sanciones a empresas y navieras y si se anuncian nuevas medidas para frenar el comercio petrolero iraní.