Operación conjunta del viernes apunta al abatimiento de Abu‑Bilal al‑Minuki; genera dudas sobre su rango real y próximas confirmaciones.
El presidente Donald Trump anunció que fuerzas estadounidenses y nigerianas dieron de baja el viernes a Abu‑Bilal al‑Minuki en una operación conjunta en Nigeria que, según el mandatario, habría eliminado al «segundo al mando» del Estado Islámico. El Gobierno nigeriano confirmó la acción y dijo que al‑Mainuki murió junto a “several of his lieutenants, during a strike on his compound in the Lake Chad Basin.” La casa blanca y el ejército nigeriano han ofrecido detalles limitados; analistas y grupos de monitoreo ya contextualizan su papel en la región.
La noticia sacude la atención internacional porque al‑Mainuki era considerado un nexo clave en la organización y financiamiento de la rama de IS en África occidental, y su muerte podría alterar redes logísticas y planificaciones de atentados. Al mismo tiempo, el episodio expone la creciente cooperación militar y de inteligencia entre Washington y Abuja, y revive debates sobre la presencia de tropas y drones estadounidenses en Nigeria. Expertos advierten que la información sobre jerarquías internas del grupo aún es confusa y que la eliminación puede provocar reacomodos violentos.
Donald Trump publicó el anuncio en su red social y atribuyó la operación a órdenes suyas, describiéndola como “meticulously planned and very complex.” En su mensaje identificó al objetivo como Abu‑Bilal al‑Minuki y afirmó que con su eliminación “the global operation of ISIS is enormously diminished”, agradeciendo además la cooperación nigeriana.
“"thought he could hide in Africa, but little did he know we had sources who kept us informed on what he was doing."”— Donald Trump
El presidente nigeriano Bola Tinubu confirmó la acción y situó el golpe en la cuenca del lago Chad, informando que al‑Mainuki murió junto a varios lugartenientes en el ataque a su complejo. El Ejecutivo nigeriano atribuyó la operación a un esfuerzo conjunto de inteligencia y cooperación militar con Estados Unidos y dijo que la ofensiva desbarató redes que amenazaban la seguridad regional.
“"several of his lieutenants, during a strike on his compound in the Lake Chad Basin."”— Bola Tinubu
El grupo de monitoreo Counter Extremism Project sitúa a al‑Mainuki como sucesor regional tras la muerte de Mamman Nur en 2018 y señala que fue sancionado por Estados Unidos en 2023. Investigaciones abiertas indican que combatió en Libia y que desde la región del Sahel coordinó financiación y movimientos de IS en África occidental, según el rastreo de militantes de la organización.
Analistas advierten que, aun cuando la eliminación de un comandante local es relevante, la afirmación de que al‑Mainuki era “segundo al mando global” es discutible y podría exagerar su jerarquía. Malik Samuel, investigador senior en Good Governance Africa, dijo que si se confirma la muerte será “huge” por tratarse de una de las piezas de mayor rango abatidas en ISWAP y que la operación pudo afectar el núcleo logístico del grupo.
“"If confirmed, the killing of Al‑Mainuki is huge because this is the first time a security agency has killed someone this high in the ranking of ISWAP."”— Malik Samuel
El portavoz militar nigeriano Samalia Uba atribuyó el éxito operativo a la asociación con Estados Unidos y destacó el impacto en la red terrorista, diciendo que la acción había “disrupted a violent terrorist network that endangered Nigeria and the broader West African region.” La operación se suma a la presencia de asesores, tropas y drones estadounidenses desplegados en Nigeria en los últimos meses para apoyar la lucha contra las facciones yihadistas.
“"disrupted a violent terrorist network that endangered Nigeria and the broader West African region."”— Samalia Uba
Fuentes y analistas discrepan sobre el rango real de al‑Mainuki: Trump lo calificó como “second in command globally”, pero expertos sostienen que su papel fue más regional y subordinado dentro de ISWAP. Además, el propio Trump no precisó la localización del ataque, mientras que el Gobierno nigeriano situó la acción en la cuenca del lago Chad.
El siguiente hito será la liberación de detalles oficiales por parte de Washington y Abuja: fechas, ubicación exacta, víctimas colaterales y material incautado. También queda por ver la verificación independiente del deceso y si la muerte de al‑Mainuki desencadena respuestas armadas de facciones afines en la región.