Rusia vincula la ofensiva con la masacre en una residencia estudiantil en Lugansk y pide a extranjeros abandonar Kiev.
El Ministerio de Exteriores de Rusia anunció este lunes el inicio de una campaña de ataques sistemáticos contra centros de mando e instalaciones del complejo militar-industrial en Kiev, e instó a ciudadanos extranjeros y al personal de misiones diplomáticas y oficinas de organizaciones internacionales a abandonar la capital cuanto antes. El comunicado señaló que entre los objetivos figuran lugares donde se diseñan, fabrican y preparan vehículos aéreos no tripulados.
El Ministerio calificó al gobierno ucraniano de «nazi y terrorista» y acusó a Occidente de proporcionar armamento para cometer crímenes, lo que, según Moscú, agotó su paciencia y motivó la represalia. El anuncio se produjo tras la muerte de decenas de personas en un ataque contra una residencia estudiantil en Lugansk que Rusia esgrime como justificación; Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, condenó el bombardeo y afirmó que los ataques han dañado decenas de edificios residenciales, varias escuelas y museos, entre ellos el del Museo de Chernóbil y el Museo de Arte Nacional.
El próximo hito observable será si las Fuerzas Armadas de Rusia concretan los ataques anunciados sobre instalaciones dispersas por toda la ciudad y si las misiones diplomáticas y oficinas de organizaciones internacionales ejecutan evacuaciones, hechos que en las próximas horas marcarán la evolución de la tensión en Kiev.