Bloqueos en Ciudad de México y toma de instalaciones en Oaxaca ponen en riesgo la normalidad antes del 11 de junio.
Maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) escalaron sus protestas esta semana con bloqueos en la Ciudad de México y la toma del Aeropuerto Internacional de Oaxaca y una terminal de Pemex. En la capital instalaron un plantón en calles aledañas al Zócalo tras un operativo policial que impidió su ingreso; en Oaxaca dejaron accesos bloqueados durante varias horas sin reportes masivos de cancelaciones de vuelos. Las movilizaciones ocurrieron a días del partido inaugural del Mundial de Fútbol 2026, cuyo Fan Festival se prepara en la plaza central. Dirigentes y secciones regionales anunciaron además una huelga indefinida a partir del 1 de junio.
La escalada transforma una protesta laboral en un conflicto con visibilidad internacional porque la Ciudad de México será sede del partido inaugural el 11 de junio y avanza la instalación del FIFA Fan Festival en el Zócalo. La CNTE busca presionar por derogaciones legales, cambios en pensiones y un aumento salarial que considera insuficiente la oferta gubernamental. El calendario obliga al gobierno a elegir entre negociar rápidamente o enfrentar potenciales afectaciones al torneo y a la movilidad urbana. La tensión ya llevó a una mesa de diálogo con la Secretaría de Gobernación.
En la Ciudad de México, las movilizaciones bloquearon avenidas como Paseo de la Reforma y Eje Central y afectaron estaciones de transporte; la CNTE mantiene un plantón en calles cercanas al Zócalo tras el repliegue policial que impidió su instalación en la plaza principal. En Oaxaca, integrantes de la Sección 22 tomaron el aeropuerto local y una terminal de almacenamiento de Pemex en Santa María El Tule, medidas que se prolongaron por varias horas sin cancelaciones masivas de vuelos hasta el mediodía. Los manifestantes dijeron que continuarán las acciones en los próximos días.
La CNTE anunció una huelga nacional indefinida que comenzará el 1 de junio con una marcha desde el Ángel de la Independencia al Zócalo, y sus dirigentes insistieron en que aprovecharán la "ventana" del Mundial para visibilizar su agenda. Isael González detalló el plan de acción y enfatizó que la protesta seguirá hasta lograr la derogación de la Ley del ISSSTE y de la reforma educativa, condiciones que la organización impone para suspender la huelga.
“"Los ojos del mundo estarán en la Ciudad de México y ahí estaremos mostrando nuestra inconformidad"”— Isael González
Los líderes sindicales rechazaron el aumento anunciado por el gobierno y cuestionaron su composición: aseguran que buena parte corresponde a prestaciones y que el incremento real sería cercano al 4,3 % —muy por debajo de lo exigido por el magisterio—. Pedro Hernández señaló que la oferta gubernamental son "migajas" y advirtió que eso alimenta la escalada de medidas reivindicativas. La CNTE exige también un aumento salarial mayor y el regreso a un esquema solidario de pensiones.
“"Estas migajas (…) son inaceptables"”— Pedro Hernández
En el operativo para impedir el ingreso al Zócalo, policías antimotines replegaron a los docentes hacia calles aledañas y los maestros denunciaron empujones, golpes y el uso de gases irritantes. Francisca Pérez, de la Sección 22, relató la confrontación y acusó al gobierno de priorizar la imagen internacional por sobre las demandas laborales: "Nos reprimieron, nos pegaron, nos empujaron. Ahí está la represión". Al mismo tiempo, trabajadores continuaban la instalación del Fan Festival en la plaza.
“"Nos reprimieron, nos pegaron, nos empujaron. Ahí está la represión"”— Francisca Pérez
La dirección política de la CNTE advierte que las acciones podrían intensificarse durante la Copa del Mundo si el gobierno no atiende las demandas; Pepe Martínez aseguró que el Estado "está mostrando su verdadera cara" al cerrar el acceso al Zócalo. El conflicto suma además la convocatoria a una mesa de diálogo con la Secretaría de Gobernación, pero las partes mantienen posiciones distantes sobre condiciones y demandas.
“"el Gobierno 'está mostrando su verdadera cara'"”— Pepe Martínez
El principal punto de disputa es el monto del ajuste salarial: el gobierno presentó un incremento del 9 %, mientras dirigentes de la CNTE sostienen que el aumento real es mucho menor (cerca de 4,3 %) porque parte correspondería a prestaciones. Además, las partes difieren sobre el uso de la fuerza en el Zócalo: las autoridades justificaron el cerco por seguridad y la organización lo denuncia como represión.
El próximo hito es la huelga nacional indefinida convocada para el 1 de junio, cuando marchas y un plantón en el Zócalo marcarán si la CNTE mantiene la presión; el otro punto observador será el partido inaugural del Mundial, el 11 de junio, cuando se medirá el impacto de las protestas sobre la logística y la imagen pública.