El fallo clarifica el alcance internacional del derecho a huelga y podría influir en normas laborales de 158 países.
La Corte Internacional de Justicia (CIJ) dictaminó este jueves en La Haya que el Convenio 87 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) —el tratado sobre libertad sindical de 1948— protege, aunque no lo nombre explícitamente, la capacidad de los trabajadores de abandonar sus puestos de trabajo. El presidente del tribunal, Yuji Iwasawa, declaró que “la protección del derecho a la huelga está comprendida en la libertad de asociación”, y precisó que la opinión es consultiva y no jurídicamente vinculante.
La OIT pidió la intervención de la CIJ en 2023 para zanjar una disputa entre sindicatos y empleadores sobre la interpretación del convenio, y durante las audiencias en octubre pasado el tribunal escuchó a 18 países y cinco organizaciones internacionales. El convenio ha sido ratificado por 158 países y figura en directrices laborales de la ONU y la OCDE; la CIJ subrayó, sin embargo, que el ejercicio del derecho a huelga puede estar sujeto a limitaciones concretas y que su fallo no define el alcance ni las condiciones precisas.
Ahora queda por verse cómo reaccionarán los gobiernos, los tribunales nacionales y las partes sociales a una opinión consultiva que refuerza una interpretación amplia del convenio: el próximo hito observable será si legislaciones o fallos domésticos citan la opinión para ampliar, restringir o clarificar el derecho a huelga en contextos concretos.