La economía retrocedió por menor actividad minera y exportaciones; el dato corrige a la baja al Imacec y abre debate político y monetario.
El Producto Interno Bruto de Chile cayó 0,5% entre enero y marzo de 2026 frente al mismo trimestre del año anterior, informó el Banco Central en su reporte de Cuentas Nacionales. El resultado es dos décimas peor que el cierre preliminar que arrojaron los Imacec mensuales y constituyó el peor primer trimestre desde 2009. La contracción se explicó, dijo el instituto emisor, principalmente por la caída de las exportaciones y un aumento de las importaciones. Sectores clave como la minería, la pesca y la agricultura registraron las mayores incidencias negativas.
El dato transforma una corrección técnica en un problema de corto plazo: la pérdida de dinamismo externo neutralizó el impulso del consumo interno y dejó a la inversión con una desaceleración. La caída obliga a reescribir proyecciones fiscales y pone sobre la mesa la reacción del Ejecutivo y del Banco Central en un entorno de inflación todavía alta a nivel mundial. Además, la revisión desde el Imacec preliminar amplifica la incertidumbre sobre la evolución trimestral de la actividad.
El Banco Central explicó que la revisión desde el Imacec se debió a la actualización de indicadores de coyuntura, precisando que "la variación del PIB del primer trimestre fue menor respecto al cierre preliminar del Imacec (de -0,3 a -0,5%)". El instituto sostuvo además que el efecto calendario fue nulo y que, descontada la estacionalidad, el PIB mostró una desaceleración de 0,3% en el trimestre. La entidad atribuyó el resultado a una incidencia negativa de las exportaciones netas sobre el crecimiento.
“La variación del PIB del primer trimestre fue menor respecto al cierre preliminar del Imacec (de -0,3 a -0,5%)”— Banco Central
Desde el lado de la oferta, la minería retrocedió 3,1% por menores leyes del mineral, mantenciones y factores climáticos que afectaron la extracción cuprífera, mientras la extracción de litio, oro y plata aumentó. El agropecuario-silvícola cayó 5,4%, influido por una menor producción de uva de mesa y otras frutas, y la pesca registró la mayor baja, con -18,6% por una menor disponibilidad de sardinas y jurel. La industria manufacturera retrocedió 2,0%, principalmente por la elaboración de alimentos y productos pesqueros.
En la demanda, la economía mostró cierta resiliencia: el consumo de los hogares aumentó 2,5%, impulsado por servicios como salud, transporte y restaurantes, y la formación bruta de capital fijo subió 3,2%. No obstante, la FBCF en construcción cayó 0,9% y la inversión total se desaceleró respecto a trimestres previos, lo que apuntó a una menor contribución del gasto en obras habitacionales. Las exportaciones de bienes y servicios, en cambio, cayeron 4,9% en el período, explicando la mayor parte de la contracción agregada.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, responsabilizó al gobierno saliente por la situación y dijo ante la prensa que "ese es el país que recibimos", al señalar que el trimestre fue el último bajo la administración de Gabriel Boric. Quiroz pidió acelerar medidas orientadas al crecimiento, en un tono que colocó al Ejecutivo en el centro del debate fiscal y político sobre las prioridades económicas. Su reacción anticipa presión sobre el nuevo gobierno entrante para presentar respuestas rápidas.
“Ese es el país que recibimos”— Jorge Quiroz
La lectura pública del Banco Central y voces técnicas han subrayado que la entidad deberá conjugar el menor crecimiento con variables como la inflación y el tipo de cambio antes de cambiar de rumbo en política monetaria. El instituto emisor —presidido por Rosanna Costa— señaló el papel del comercio exterior en el retroceso y la necesidad de evaluar la persistencia de factores temporales como mantenciones y condiciones climáticas. Ese balance será determinante para la calibración de tasas y el mensaje hacia los mercados.
Hay dos discrepancias destacadas entre los reportes: la corrección desde el Imacec preliminar (-0,3%) hasta el PIB final (-0,5%) y la comparación histórica con 2009, donde algunas coberturas consignan la contracción de ese año en -2,3% y otra menciona -3,5%. Es decir, difieren tanto la magnitud de la revisión como la referencia histórica exacta del peor primer trimestre.
Los próximos hitos a seguir son la reacción del Banco Central en su próxima decisión de política monetaria y las cifras de actividad de los meses siguientes, que mostrarán si la caída fue transitoria por factores climáticos y mantenciones o si anuncia una desaceleración más persistente. También estará en foco la respuesta fiscal del gobierno entrante para impulsar la inversión y sostener el empleo.