Su llegada pretende recomponer a un equipo caótico que perdió la FA Cup y corre el riesgo de quedarse fuera de competiciones europeas.
Chelsea Football Club oficializó a Xabi Alonso como nuevo mánager del primer equipo: el donostiarra firmó por cuatro temporadas y asumirá el cargo el 1 de julio, con atribuciones que también abarcan influencia en fichajes. Alonso reemplazará a Callum McFarlane, interino desde el despido de Liam Rosenior, y declaró que le “llena de orgullo” dirigir al club y que su objetivo es “construir un equipo capaz de competir de forma constante al más alto nivel y pelear por títulos”.
La llegada de Alonso ocurre en un panorama complicado: Chelsea marcha fuera de puestos europeos y perdió la final de la FA Cup ante el Manchester City, mientras la propiedad estadounidense BlueCo suma numerosos entrenadores desde 2022 y más de 1.000 millones de euros en fichajes sin el éxito esperado. Alonso aterriza tras salir del Real Madrid en enero y después de su logro histórico con el Bayer Leverkusen —con una Bundesliga invicta y una DFB Pokal—, pero deberá lidiar con un vestuario que ha mostrado descontento y con la presión por el fair play financiero tras multas recientes de la UEFA.
El próximo hito es inmediato: Alonso tomará oficialmente el comando el 1 de julio y afrontará una ventana de transferencias delicada mientras el Chelsea disputa las últimas fechas de la Premier con la visita del Tottenham y un cierre en Sunderland que definirán cualquier opción europea; al mismo tiempo, la gestión económica y las decisiones sobre salidas y llegadas condicionarán su margen de maniobra.