Daraxonrasib, pastilla que bloquea KRAS, casi duplicó la mediana de supervivencia y recibe revisión acelerada de la FDA.
Un ensayo aleatorizado con cerca de 500 pacientes metastásicos mostró que la píldora experimental daraxonrasib elevó la mediana de supervivencia a 13,2 meses frente a 6,7 meses con quimioterapia. Los resultados se publicaron en New England Journal of Medicine y se presentaron en la reunión anual de la American Society of Clinical Oncology en Chicago. Revolution Medicines, la biotecnológica que desarrolló el fármaco, financió el estudio y la FDA autorizó un acceso ampliado mientras examina la aprobación acelerada. El tratamiento, tomado en pastillas diarias, también produjo menos efectos adversos graves y mejoró el tiempo que los pacientes permanecieron en terapia.
La noticia altera el paisaje del cáncer de páncreas, una enfermedad con tasa de supervivencia a cinco años cercana al 13% y que suele diagnosticarse tarde. Daraxonrasib actúa sobre la proteína mutada KRAS, presente en la gran mayoría de los tumores pancreáticos, un blanco que durante décadas se consideró “indrogable”. La innovación del fármaco es su mecanismo de “pegamento molecular” que bloquea la KRAS activa y, con ello, ralentiza el crecimiento tumoral. Si la ventaja se confirma, podría redefinir opciones para pacientes que ya no responden a quimioterapia.
El ensayo incluyó a unos 500 pacientes con cáncer de páncreas metastásico que habían recibido tratamiento previo y los asignó al azar a daraxonrasib o a quimioterapia. La mediana de supervivencia casi se duplicó entre quienes recibieron la píldora, y muchos permanecieron más tiempo en tratamiento con mejor control del dolor y menos toxicidad severa. Los resultados, publicados en una revista médica de referencia, llevaron a varios investigadores a proponer el fármaco como nuevo estándar para esta etapa de la enfermedad. El análisis aún sigue a pacientes que continúan usando el medicamento, por lo que la brecha de supervivencia podría ampliarse con seguimiento adicional.
“a new standard of care”— Brian Wolpin
La explicación científica apunta a las mutaciones del gen RAS, y en especial a KRAS, que regulan el crecimiento celular y están presentes en más del 90% de los cánceres de páncreas. Hasta ahora esa proteína ofrecía poca superficie para que un fármaco se uniera; daraxonrasib funciona como un pegamento molecular que se une cuando KRAS está activa y la bloquea. Los investigadores explicaron que el medicamento enlaza múltiples subtipos de KRAS, y que estudios futuros analizarán si responde mejor en variantes concretas. El hallazgo abre la puerta a estrategias que antes se consideraban inviables contra este conductor clave del tumor.
“While not curing the cancer, it is a very large step forward”— Zev Wainberg
Las historias de pacientes ilustran el impacto en calidad de vida: algunos reportaron menos dolor y pudieron reducir analgésicos, pese a efectos adversos como sarpullido, aftas o diarrea. La periodista de un caso contó el de Alyson Luck, quien vivió casi un año con enfermedad controlada y mejor bienestar familiar antes de fallecer; el exsenador Ben Sasse también habló públicamente de menor dolor tras participar en ensayos. Revolution Medicines financiará un programa de suministro sin costo para pacientes seleccionados mientras la FDA procesa la solicitud, y la demanda clínica ya aumentó entre oncólogos que reciben consultas de familiares y médicos.
“Contamos con una opción de tratamiento farmacológico y efectos secundarios controlables, lo que permite que los pacientes sobrevivan mucho más tiempo. Podemos ofrecerles alternativas que les brindan la flexibilidad de llevar una vida normal, sin tener que acudir cada semana o cada dos semanas para recibir quimioterapia intravenosa”— Mark O'Hara
Más allá del resultado inmediato, los equipos planean explorar daraxonrasib en etapas más tempranas de la enfermedad para ver si la reducción tumoral permite que más pacientes sean operables. También siguen en marcha desarrollos paralelos: otras moléculas dirigidas a subtipos concretos de KRAS y enfoques inmunoterapéuticos tipo vacuna. Reguladores y clínicos insisten en esperar lecturas de seguridad y eficacia a mayor plazo antes de un cambio radical en guías, aunque la urgencia del contexto oncológico acelera las decisiones regulatorias.
El próximo hito claro es la decisión regulatoria de la FDA, para la que se ha activado una revisión acelerada y que podría resolverse hacia finales de 2026. En paralelo, los investigadores seguirán el seguimiento de los pacientes ya tratados para ver si la ventaja de supervivencia se mantiene o crece y presentarán datos adicionales en reuniones científicas. La pregunta abierta es si daraxonrasib funcionará igual al administrarlo en etapas más tempranas o combinado con otras terapias.