Un libelo anunciado por republicanos y libertarios tensiona la coalición justo cuando se tramita la reconstrucción nacional.
El anuncio de una acusación constitucional contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau, presentado por el Partido Republicano y el Partido Nacional Libertario, abrió una disputa pública entre socios del gobierno entre el martes y miércoles de esta semana en Santiago. El diputado Agustín Romero emplazó a Chile Vamos a sumarse o "responder ante su electorado", gesto que desató reproches desde la UDI. La bancada gremialista emitió una declaración rechazando presiones y cuestionando la falta de coordinación política. La tensión se manifestó con llamadas internas a bajar los decibeles y estudiar primero el libelo.
La disputa importa porque fracturas dentro del oficialismo pueden debilitar la capacidad del gobierno para impulsar su agenda económica, incluida la ley de Reconstrucción Nacional que se discute en el Congreso. Chile Vamos exige que una acusación constitucional se fundamente jurídicamente y con coordinación política; los republicanos sostienen que hubo falseamiento de cifras en Hacienda. El choque expone además una tensión entre estilos —la admonición pública y la exigencia de responsabilidad interna— mientras el Ejecutivo busca estabilidad.
La presentación del libelo fue formalizada por diputados del Partido Republicano y del Partido Nacional Libertario, que alegan "inconsistencias" y dolo en los cálculos de la deuda reportados por la cartera de Hacienda durante la gestión de Nicolás Grau. En sus declaraciones públicas los impulsores insistieron en llevar la acusación al Congreso y presionaron a los socios de coalición a sumarse a la iniciativa. El anuncio, sin embargo, se hizo primero por los medios, según críticos dentro del oficialismo, lo que profundizó la molestia interna.
“Tendrán que responder ellos ante su electorado. Si es así de simple. Nosotros vamos a hacer lo que tenemos que hacer”— Agustín Romero
Desde la UDI la reacción fue inmediata y crítica: parlamentarios y la dirigencia reprocharon el emplazamiento público y la ausencia de coordinación con el resto del oficialismo. El diputado Eduardo Cretton sostuvo que, al incorporarse al gobierno, el Partido Republicano debe "pasar de la estridencia a la responsabilidad" y actuar con mayor cuidado en declaraciones públicas. Cretton anticipó que la UDI estudiará el libelo con abogados antes de definir su voto.
“El Partido Republicano tiene que entender que ya no es oposición”— Eduardo Cretton
La bancada de diputados de la UDI emitió una declaración pública que calificó el anuncio como "impropio y prepotente", reclamó por la falta de fundamentos jurídicos conocidos y planteó que decisiones de este tipo deben adoptarse con rigor y coordinación. En el escrito, los gremialistas pidieron privilegiar la responsabilidad política sobre los eslóganes que, a su juicio, dañan la gobernabilidad. La carta también recordó precedentes en que el Partido Republicano optó por votar en contra en otras acusaciones relevantes.
“una relativa disculpa y también un llamado a la unidad”— Flor Weisse
En paralelo, la mesa del Partido Republicano intentó apagar el incendio: el senador Arturo Squella calificó las tensiones como producto de "un par de malas declaraciones" y dijo que no hubo ánimo de confrontar a nadie. Squella reconoció que los diputados republicanos pudieron "socializar más" la presentación con las otras bancadas para evitar fricciones. Aun así, la dirigencia republicana defendió la necesidad de avanzar si consideran que existen señales de irregularidad en la gestión de Hacienda.
“no era un ánimo de torear a nadie. Evidentemente era constatando un hecho”— Arturo Squella
Otros actores del oficialismo llamaron a desplazar la disputa y concentrarse en la agenda legislativa: la presidenta de Renovación Nacional, Andrea Balladares, pidió foco en la ley de reactivación y reconstrucción y advirtió que tensionar el ambiente no ayuda. Sus declaraciones buscan mostrar una línea más pragmática dentro de Chile Vamos, que se propone analizar jurídicamente el libelo antes de tomar decisiones políticas que puedan afectar la estabilidad del gobierno.
“lo importante hoy día es que nos concentremos en sacar adelante el proyecto de reactivación económica y reconstrucción que creo que ahí está el foco. Tensionar más el ambiente no es bueno”— Andrea Balladares
Las fuentes discrepan sobre dos ejes: primero, si la acusación se comunicó con la debida coordinación dentro del oficialismo —la UDI reclama que no fue así y reprocha la vía mediática— y segundo, sobre la solidez jurídica del libelo. Los republicanos sostienen que existen "inconsistencias" con posible dolo en los cálculos de deuda; Chile Vamos y la UDI insisten en estudiar los antecedentes antes de respaldar cualquier acción.
El próximo hito será la entrega y estudio del libelo: las bancadas anunciaron que lo revisarán con sus equipos jurídicos antes de definir votos. Ese análisis marcará si la disputa queda en una advertencia política o se transforma en un conflicto formal en el Congreso.