Caída récord de producción de la OPEP, previsiones enfrentadas sobre demanda y el rol creciente de Latinoamérica mientras el FMI alerta de un empeoramiento si el bloqueo persiste
01El precio del crudo muestra fuerte volatilidad: a mediados de mayo el barril de Brent llegó a caer casi un 2 % hasta situarse alrededor de 105,63 dólares tras una sesión sensible a noticias geopolíticas y comerciales, mientras que en abril la cesta de referencia de la OPEP promedió 108,79 dólares por barril y algunos índices regionales (North Sea Dated) registraron medias mensuales cercanas a 120 dólares en abril, reflejando la amplitud de oscilaciones de precios provocadas por las disrupciones en Oriente Medio.
02Colapso de la producción de la OPEP: el bloque registró en abril una producción conjunta de apenas 18,98 millones de barriles diarios, casi un 34 % menos que en febrero (pérdida acumulada de ~9,67 mbd). Esa caída récord, que dejó a la alianza OPEP+ en unos 33,19 mbd, se explica por los efectos directos del conflicto y el cierre del estrecho de Ormuz sobre los principales productores del Golfo y dificulta aplicar los incrementos de producción pactados.
03Impacto diferencial por países: Arabia Saudí, Kuwait e Irak sufrieron retrocesos especialmente severos (Arabia Saudí cayó alrededor de un tercio respecto a febrero; Kuwait y Irak perdieron entre el 67 % y el 77 % de su bombeo), mientras que algunos miembros como Emiratos Árabes Unidos recuperaron parte del terreno perdido antes de su salida de la OPEP; aumentos modestos en Libia, Venezuela, Nigeria y Argelia no compensan la pérdida agregada.
04La AIE proyecta una contracción de la demanda en 2026 y tensiones en la refinación: la Agencia Internacional de la Energía estima que la demanda mundial disminuirá en 420.000 b/d en 2026 respecto a 2025 (hasta 104 mbd), con el mayor deterioro concentrado en el segundo trimestre (una caída puntual de 2,45 mbd). Además, el procesamiento mundial de crudo caerá de forma notable en Q2 por daños en infraestructuras y escasez de materias primas, aunque los márgenes de refinación continúan elevados.
05Desabastecimiento y reservas: la oferta también ha retrocedido: la producción mundial cayó 1,8 mbd en abril y las existencias estratégicas registraron descensos significativos (inventarios mundiales preliminares bajaron en 129 millones de barriles en marzo y 117 millones en abril), mientras que aumentó el petróleo almacenado en buques, lo que refleja tanto una menor disponibilidad en tierra como ajustes en las rutas comerciales.
06Divergencia de escenarios entre agencias y productores: la OPEP mantiene una visión más optimista sobre la demanda (prevé un crecimiento de la demanda de 1,17 mbd en 2026) y subraya que parte del aumento de oferta fuera de la alianza vendrá de América Latina, mientras que la AIE anticipa una contracción neta del consumo en 2026 por el impacto económico del conflicto y el bloqueo de Ormuz, generando un enfrentamiento de señales que complica la interpretación del mercado.
07Papel y dinamismo de Latinoamérica: según la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía, la región aportó alrededor del 11 % del suministro mundial en 2025, con un crecimiento del 20 % en producción petrolera y del 10 % en gas natural en 2025. OLACDE subraya que Latinoamérica se perfila como el principal motor de crecimiento de la oferta fuera de la OPEP y que China ya concentra gran parte de las exportaciones regionales.
08Riesgos macroeconómicos: el Fondo Monetario Internacional (última comunicación, 14 de mayo) advierte que la prolongación del cierre de Ormuz está agravando el bache económico global. Aunque el daño agregado en el último mes ha sido moderado por cierta resiliencia, el FMI señala que si el bloqueo perdurase más allá de junio el crecimiento mundial podría caer a ~2,5 % en 2026 y la inflación subiría sensiblemente (escenario adverso con inflación cercana al 5,4 %), frente a su escenario base de crecimiento próximo al 3,1 % y una inflación alrededor del 4,4 %.
09Factores geopolíticos y de mercado: los inversores siguen muy pendientes de acontecimientos políticos, como la reunión prevista entre Donald Trump y Xi Jinping y cualquier iniciativa diplomática china relacionada con la guerra en Oriente Medio, porque mientras persista la interrupción en Ormuz el mercado permanecerá extremadamente sensible a nuevas escaladas y a noticias que puedan acelerar o aliviar las disrupciones en los flujos comerciales.
10Perspectiva: incertidumbre elevada y bifurcación del riesgo. Si el tránsito por Ormuz se normaliza gradualmente a partir de junio, parte de la oferta y las rutas comerciales podrían recomponerse y aliviar las tensiones; si no, se intensificaría la pérdida de producción, la presión inflacionaria y la contracción de la demanda prevista por la AIE, con repercusiones relevantes para refinación, reservas y la estabilidad macroeconómica global.