El ataque en Galați, junto a la frontera con Ucrania, eleva tensiones en la UE y provoca pedidos de refuerzo antiaéreo a la OTAN.
Un dron ruso impactó en la madrugada del viernes contra un edificio de apartamentos en Galați, ciudad rumana a orillas del Danubio, provocando una explosión y un incendio que dejó dos heridos y obligó a evacuar a unas 70 personas. Las autoridades dijeron que la carga explosiva del aparato detonó por completo; Defensa identificó el vehículo como un Geran‑2. Tras la detección de drones en el espacio aéreo, dos cazas F‑16 despegaron desde la base de Fetești y se movilizó un helicóptero para apoyar las operaciones. El fuego fue extinguido y los heridos trasladados a un hospital cercano.
El impacto en suelo de la Unión Europea y un edificio habitado marca una escalada que obligó a reacciones políticas inmediatas: Rumanía solicitó refuerzos antiaéreos a la OTAN y elevará el caso al Consejo de Seguridad de la ONU. Bruselas y los líderes comunitarios calificaron el episodio como una violación del espacio aéreo europeo y advierten que la agresión rusa cruza “una línea más”. El choque pone en primer plano la vulnerabilidad de fronteras orientales de la UE y la presión sobre los aliados para reforzar defensas y sanciones.
Las unidades de emergencia informaron que el dron impactó en el décimo piso del inmueble y que la detonación hizo necesario evacuar a unos 70 residentes mientras los técnicos inspeccionaban la estructura del edificio. Bomberos y equipos especializados en explosiones trabajaron en el lugar y lograron extinguir el fuego; no se registraron víctimas mortales, aunque dos personas sufrieron lesiones leves y fueron hospitalizadas. El Ministerio de Defensa rumano precisó que el aparato era un Geran‑2 y que se emitió una alerta tras detectar drones en el espacio aéreo nacional.
Raed Arafat, jefe del Departamento para Situaciones de Emergencia (DSU), detalló que los residentes siguen fuera de sus viviendas hasta que finalicen las inspecciones técnicas y subrayó que, pese a la gravedad del incidente, no hubo fallecidos. Arafat coordinó la respuesta de bomberos y equipos forenses que investigan la detonación de la carga explosiva. El despliegue incluyó además apoyo aéreo para vigilar la zona y asegurar rutas de evacuación.
“"No hubo víctimas mortales (…) Los residentes permanecen evacuados hasta que los técnicos finalicen las inspecciones, incluida la estructura del edificio".”— Raed Arafat
El presidente Nicusor Dan anunció que Rumanía tomará “medidas proporcionadas” y pidió formalmente a la OTAN el despliegue de sistemas antiaéreos para reforzar la protección del país. Dan comunicó además que informará al Consejo de Seguridad de la ONU sobre lo ocurrido y urgió a una respuesta coordinada a nivel aliado e internacional. Su gobierno subrayó que no aceptará que la guerra se traslade a ciudadanos rumanos.
“"La naturaleza sin precedentes del acontecimiento exige una respuesta firme, coordinada y adecuada —a nivel nacional, aliado e internacional".”— Nicusor Dan
Desde Bruselas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificó el impacto como un nuevo umbral de agresión y expresó la solidaridad de la UE con Rumanía mientras la Unión prepara un vigésimo primer paquete de sanciones contra Moscú. Von der Leyen insistió en que la UE seguirá reforzando su seguridad y capacidad de disuasión, especialmente en la frontera oriental. Su mensaje marcó la línea política comunitaria hacia una respuesta conjunta y más presión sobre Rusia.
“"La guerra de agresión de Rusia ha traspasado una línea más. Una incursión de un dron ruso ha alcanzado una zona densamente poblada de Rumanía, causando heridos entre la población civil. En territorio de la UE".”— Ursula von der Leyen
Kaja Kallas calificó el impacto contra viviendas en Galați como una violación grave de la soberanía rumana y del espacio aéreo europeo y anunció que ha contactado con la ministra de Exteriores de Rumanía para transmitir la solidaridad comunitaria. Kallas reclamó que no se permita que Rusia viole las fronteras europeas con impunidad y vinculó el incidente con la necesidad de intensificar el apoyo a Ucrania. Sus declaraciones se sumaron al llamado a reforzar defensas en la frontera oriental.
“"una violación flagrante y grave de la soberanía de Rumanía y del espacio aéreo europeo".”— Kaja Kallas
La OTAN condenó el suceso como una imprudencia y aseguró que seguirá reforzando sus defensas contra amenazas como los drones; una portavoz de la Alianza indicó que el secretario general está en contacto con las autoridades rumanas. El llamado a desplegar más medios antiaéreos y sistemas de defensa contra drones fue repetido por aliados que ofrecieron apoyo técnico y operativo. El episodio reaviva el debate sobre la presencia de capacidades conjuntas en la frontera oriental de la Alianza.
“"Condenamos la imprudencia de Rusia".”— Allison Hart
El próximo hito será la respuesta formal de la OTAN a la petición rumana: si los aliados autorizarán el despliegue de sistemas antiaéreos adicionales y qué recursos concretos se enviarán. También está pendiente la notificación formal ante el Consejo de Seguridad de la ONU y la decisión de la UE sobre nuevas medidas punitivas en el paquete de sanciones en preparación.