Israel avanza a la final en Viena entre abucheos y acusaciones de uso de soft power, mientras su Gobierno impulsa la disolución de la Knéset
01La primera y la segunda semifinales de Eurovisión 2026 en Viena definieron los 25 finalistas para la gran final del sábado: en la primera noche se clasificaron Finlandia, Grecia, Israel y otros seis países; en la segunda avanzaron Dinamarca, Australia, Ucrania y ocho más, cerrando la lista de aspirantes al triunfo.
02La actuación israelí de Noam Bettan con 'Michelle' —una balada en hebreo, francés e inglés— se desarrolló entre reacciones encontradas: ovaciones y también gritos contra la política militar de Israel. Al menos una persona gritó «Stop the Genocide» («Paren el genocidio»), y la organización expulsó a esa persona y a otras por comportamiento disruptivo; en redes se difundieron imágenes de alguien con 'Palestina libre' pintado en la espalda siendo sacado por seguridad.
03La radiotelevisión pública austríaca ORF, responsable de la señal este año, anunció que no censurará abucheos en sus emisiones en directo y defendió mantener el audio tal cual, mientras que la Unión Europea de Radiodifusión (UER) sí eliminó el sonido de los abucheos en la versión que subió a su canal de YouTube alegando que Eurovisión debe centrarse en artistas y música.
04La presencia de Israel en el festival motivó boicots y críticas: varios países —entre ellos España, Irlanda y Países Bajos— no retransmitieron ni participaron en el certamen en protesta, y más de 1.100 artistas y trabajadores culturales (Brian Eno, Massive Attack, Roger Waters, Peter Gabriel entre ellos) firmaron una carta abierta pidiendo el boicot si Israel no era excluido; Amnistía Internacional y voces críticas apuntaron a supuestos dobles estándares de la UER.
05Paralelamente, una investigación (reportada por The New York Times y recogida por medios como NME y CNN Chile) acusó al Gobierno israelí de orquestar una campaña de 'poder blando' para mejorar su imagen en torno a Eurovisión: según el informe, se habrían destinado al menos un millón de dólares en marketing —800.000 solo en 2024 para la 'promoción del voto'—, si bien no se halló evidencia de uso de bots u otros métodos ocultos para manipular los resultados. Tras polémicas anteriores, la UER redujo además el máximo de votos por persona de 20 a 10 para la edición de 2026; el director de Eurovisión, Martin Green, dijo que las acciones israelíes no afectaron los resultados de 2024 y 2025.
06En lo musical, la noche dejó candidatos sólidos según las apuestas: el dúo finlandés Linda Lampenius y Pete Parkkonen con 'Liekinheitin' (pop-rock con violín clásico) y el espectáculo viral del griego Akylas con 'Ferto' figuran entre los favoritos; Bélgica fue la sorpresa al alcanzar la final con 'Dancing on the Ice', y la segunda semifinal confirmó a favoritos como Dinamarca y Australia, que también seguirán en la pelea por la victoria.
07Mientras Eurovisión se celebra en Viena, en Israel la coalición de Benjamín Netanyahu registró un proyecto de ley para disolver la Knéset y convocar elecciones anticipadas, en medio de una crisis con partidos ultraortodoxos por la exención del servicio militar a estudiantes de yeshivás. La iniciativa, presentada por el presidente de la bancada oficialista Ofir Katz junto a diputados del Gobierno, es una maniobra para controlar el calendario electoral y deberá superar varias votaciones parlamentarias antes de entrar en vigor; de aprobarse, las elecciones tendrían lugar en los meses siguientes.
08El contexto es sensible: la combinación de protestas internacionales por la política de Israel en Gaza, las acusaciones sobre el uso de Eurovisión como herramienta de imagen y la tensión política interna en Israel sitúan al país en el centro de la atención mediática durante una semana clave para el festival, cuya final definirá al ganador el sábado en Viena.