El Servicio Secreto abatió al sospechoso; un transeúnte resultó herido y el FBI investiga el episodio.
Un hombre abrió fuego el sábado por la tarde junto a un puesto de seguridad de la Casa Blanca y fue abatido por agentes del Servicio Secreto, que respondieron al ataque, informó la agencia. El incidente ocurrió alrededor de las 18:00 hora local en la intersección de la calle 17 con Pennsylvania Avenue, a pocas cuadras de la residencia presidencial. Un transeúnte también resultó herido en el intercambio de disparos y fue trasladado a un hospital. El presidente Donald Trump estaba en la Casa Blanca y no sufrió daños, dijeron las autoridades.
La intervención del Servicio Secreto dejó al atacante —identificado por autoridades como Nasire Best, de 21 años— muerto en un hospital regional, y obligó a un amplio despliegue de seguridad alrededor del complejo presidencial. El FBI dijo que sus agentes apoyaron la respuesta y abrieron una investigación criminal en la escena. El episodio se suma a al menos dos incidentes con disparos en las inmediaciones del presidente en las semanas recientes, lo que eleva las preguntas sobre la seguridad en los accesos exteriores de la Casa Blanca. Las autoridades investigan ahora el motivo del atacante y la trayectoria de las balas que hirieron al peatón.
El Servicio Secreto dijo que un individuo sacó un arma de un bolso y comenzó a disparar desde la acera junto a un punto de control del complejo presidencial; los agentes respondieron con fuego y alcanzaron al sospechoso, que fue trasladado a un hospital donde falleció. Ninguno de los agentes resultó lesionado, agregó la agencia, que selló el perímetro y colocó marcadores de evidencia en la vereda. Periodistas presentes en el North Lawn fueron instruidos a resguardarse en la sala de prensa durante la operación. La identidad del atacante fue confirmada posteriormente por fuentes policiales como Nasire Best.
Las pesquisas preliminares y registros judiciales citados por medios estadounidenses muestran que el fallecido, Nasire Best, de 21 años, ya había tenido múltiples encuentros con el Servicio Secreto el año pasado. Los documentos indican internaciones involuntarias por problemas psiquiátricos y detenciones tras intentar acceder a zonas restringidas del complejo, en una ocasión diciendo que era “Jesucristo”. Un juez le impuso una orden de alejamiento respecto de la Casa Blanca después de esos incidentes. Las autoridades revisan ahora sus antecedentes en redes sociales y sus movimientos previos al ataque.
El FBI desplazó agentes para apoyar la investigación en el lugar y examina la escena con el Servicio Secreto, según publicó su director en redes sociales. En la acera frente al complejo quedaron cintas de escena del crimen y decenas de marcadores naranjas junto a material médico, observó la prensa. Las autoridades aún no han precisado si el peatón herido recibió el disparo del atacante o si fue alcanzado durante el retorno de fuego de los agentes. El caso arrancó un operativo que mantuvo recluidos a reporteros y cerró temporalmente calles aledañas.
““we will update the public as we’re able.””— Kash Patel
El episodio ocurre tras dos incidentes recientes con disparos en la órbita presidencial: un intento de ataque durante la Cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca en abril y un tiroteo cerca del Monumento a Washington a comienzos de mayo. En ambos casos agentes federales respondieron y resultaron heridas terceras personas, por lo que el patrón ha generado cuestionamientos sobre los accesos externos y los protocolos de protección. Analistas de seguridad señalan que el espacio público que rodea la Casa Blanca sigue siendo vulnerable a acciones de individuos con antecedentes psiquiátricos o intentos aislados de violencia.
El presidente Donald Trump, que había cancelado un viaje y se quedó en la Casa Blanca, agradeció a través de su red social a los equipos de seguridad y reclamó mayor protección para futuros mandatarios. La rápida reacción del Servicio Secreto fue destacada por legisladores republicanos que elogiaron la actuación de los agentes. Mientras tanto, periodistas que estaban en el North Lawn difundieron videos y relatos del momento en que se escucharon las detonaciones y buscaron refugio en el briefing room. La investigación determinará responsabilidades y eventuales cargos federales.
““The National Security of our Country demands it!””— Donald Trump
Las crónicas difieren sobre la magnitud del episodio: reportes citados por cadenas como CBS hablaron de entre 15 y 30 disparos, periodistas en el lugar describieron “docenas” y otros informaron tres detonaciones. Tampoco hay consenso inmediato sobre si la bala que alcanzó al peatón provino del agresor o de la respuesta de los agentes; las autoridades han dicho que esa determinación está bajo investigación.
Las autoridades federales continuarán la investigación forense en escena, revisarán cámaras y comunicaciones del Servicio Secreto y esperan resultados médicos que clarifiquen la causa de la muerte del atacante y la gravedad de la herida del peatón. El FBI y el Departamento de Justicia anunciarán en los próximos días si imputan cargos adicionales o revelan un posible móvil. Mientras tanto, los equipos de seguridad de la Casa Blanca evaluarán protocolos en los accesos exteriores tras una racha de incidentes cercanos.