Un panel arbitral ratificó la expulsión del Southampton; Middlesbrough ocupó su lugar y Hull logró el ascenso millonario.
Un panel arbitral rechazó el recurso del Southampton y confirmó su expulsión de la final de los playoffs del Championship por espionaje, por lo que Middlesbrough tomó su lugar y perdió luego ante Hull City en Wembley, que se aseguró el regreso a la Premier League. El club sureño admitió haber grabado entrenamientos rivales y fue sancionado con la exclusión del partido decisivo y una deducción de cuatro puntos para la próxima temporada. El árbitro del caso consideró la decisión final. La definición en Wembley se jugó el 23 de mayo y el gol agónico de Oliver McBurnie decretó el ascenso de Hull.
El fallo no solo cerró la vía deportiva inmediata del Southampton para regresar a la máxima categoría, sino que reordenó la final del playoff —considerada la «más rica» del fútbol— y dejó abiertas preguntas sobre sanciones, precedentes y recursos legales. La expulsión alteró quién disputó el billete que vale decenas o cientos de millones de dólares en derechos televisivos. Además, el caso reavivó normas introducidas tras episodios anteriores de espionaje en la English Football League (EFL). La decisión podría marcar cómo se investigan y sancionan prácticas similares en el futuro.
El panel arbitral confirmó el martes la decisión de la English Football League de expulsar al Southampton de la final de los playoffs, con lo que rechazó el recurso del club y dio por concluido el trámite de apelación. La resolución fue calificada como definitiva por la institución que conoció el caso, habilitando a Middlesbrough para ocupar la plaza vacante en Wembley. La EFL había sancionado al club tras admitir varias infracciones relacionadas con filmaciones no autorizadas. La liga mantuvo el calendario y el partido se jugó tal como estaba programado.
Southampton reconoció que integrantes de su cuerpo técnico grabaron sesiones de entrenamiento de rivales durante la temporada, incluyendo las prácticas de Middlesbrough antes de la semifinal. El club había admitido fallas y aceptado que «lo ocurrido estuvo mal», pero en su apelación argumentó que la sanción era desproporcionada en relación con precedentes históricos del fútbol inglés. Además de la expulsión, la EFL determinó una deducción de cuatro puntos para la próxima campaña del club.
Middlesbrough llevó el caso ante la liga y exigió la expulsión del Southampton; en un comunicado formal reclamaron que la observación y grabación de su entrenamiento «atenta contra la integridad deportiva y la competencia leal» y pedían que el cupo fuese para ellos. El club advirtió que se reserva la opción de emprender acciones legales si la EFL no aplica sanciones deportivas. La postura del 'Boro' fue clave para que la comisión disciplinaria revisara y finalmente aplicara medidas excepcionales.
“La conducta en cuestión, es decir, la observación y grabación de nuestra sesión de entrenamiento previa a un partido de tal importancia, atenta contra la integridad deportiva y la competencia leal.”— Middlesbrough
Con Middlesbrough en la final, Hull City se impuso por 1-0 en Wembley con un gol en el tiempo añadido de Oliver McBurnie y selló su retorno a la Premier League tras nueve años. El triunfo brinda a los Tigers acceso a las enormes rentas de la máxima categoría y obligará a reforzar el plantel para competir en la próxima temporada. La definición en Londres coronó a Hull como el beneficiario deportivo inmediato del escándalo que apartó al Southampton.
El episodio reavivó antecedentes: la EFL modificó reglamentos tras un caso de espionaje que involucró al Leeds en 2019 y estableció prohibiciones temporales sobre observación de entrenamientos. La práctica multifuera detectada esta temporada llevó a medidas ejemplares, mientras que la EFL y el panel arbitral sostuvieron que era necesario proteger la equidad de la competición. A futuro, los clubes miran con atención cómo se aplicarán sanciones y qué controles se impondrán para evitar nuevas filtraciones.
Hay discrepancia sobre el monto que representa subir a la Premier: La Tercera habla de «más de US$200 millones» para el ganador del playoff, mientras AP cifra el beneficio en al menos US$270 millones en futuros ingresos. Ambas estimaciones coinciden en que el premio económico es sustancial, pero difieren en la magnitud señalada.
Lo próximo será el desenlace de posibles acciones legales: Middlesbrough anunció que se reserva recursos, y queda por ver si Southampton intenta recurrir ante tribunales deportivos internacionales. Además, la EFL deberá comunicar cómo aplicará la deducción de cuatro puntos y si abrirá nuevos expedientes por las admisiones de filmaciones en otros partidos.